Viene el verano

Tiburon – Piraña – Orca – En el corazón del mar

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BlogOut_126w“Óyeme, nena ¿qué voy hacer?, ya viene el verano, no me sienta nada bien. A ningún vampiro le gusta el sol, nos pone muy malos, yo no soy una excepción…”

Pues sí, ya está aquí el verano, otra vez… Ya he comentado muchas veces que yo soy más de invierno, de días de lluvia y eso y que no soporto el “Calor de cojones”.

A veces pienso que debería haber nacido en Inglaterra o Irlanda pero luego recuerdo las playas y la comida de allí, de cuando estuve de pequeño y se me pasa.

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Y es que pasa que cuando tu tranquilo pueblecito de repente cuadriplica la población pues uno se desborda un poco, se satura. Al menos yo, ahora. Que no es que les pase a todos pero independientemente de ello, creo que es algo comprensible.

Nunca me ha gustado “El Sol” ni el verano pero la verdad es que hubo una época adolescente y postadolescente en la que lo esperaba con ganas porque siempre conocía gente nueva(sobre todo chicas) de todos lados sin salir “del pueblo”.

Ainss… Amores de verano

También había algunos amiguetes(hubo una tanda increíble de veranos de partidas de rol con caras nuevas) y aunque sabías que durarían más, te volcabas sobre los amoríos…

Pros y contras de vivir en zona costera, cosa de la que no reniego(al menos en voz alta)ya que los que nos hemos criado o vivimos con el mar, el océano, encontrárnoslo al cruzar dos calles, compartimos una extraña paz al saber que existen lejanos horizontes y que no hay nadie entre ellos y nosotros.

Una pasión por el mar que se convierte en dependencia, aunque no vayas a la playa a tomar el sol en verano.

Ya hablé en “Bajo el mar” lo mucho que me ha fascinado siempre, sobre todo ese halo de misterio que aún tienen los fondos de los océanos. Actualmente estamos empezando a descubrirlos, encontrando curiosas criaturas que pueden vivir sin conocer el sol y a increíbles presiones…

El caso es que sea como sea, me he pasado todos los veranos de mi vida estudiando o trabajando por lo el verano para mí siempre ha sido estar pringado mientras casi todos andan rascándose la barriga y pasándoselo pipa.

Bueno, para ser justos, alguna vez han caído algunos días de libertad y desenfreno. Aún así, el hecho de estar tú a tus labores pasando calor y ver gente a raudales en bañador por la calle sin prisas ni presiones… Es cuanto menos envidiable.

Y está bien lo de la envidia sana pero cuando veía esas películas de animales marinos atacando a gente a mansalva… No un ataque fortuito. Ni una sola víctima, ni dos ni tres…

A ver, no le deseo el mal a nadie pero es que si esto fuese Venecia, un verano nos hundíamos pero, claro, tampoco nos podemos poner en plan xenófobos “Lo siento, no cabe más gente en Cádiz”… Lo único que pudiera rebajar un poco las masas sería que algún tiburón o tiburones se asomasen un tiempo por las playas, sin que atacaran a nadie, claro.

No hace falta irse al extremo de la gran película de Tiburón, de Steven Spielberg, que le brindó a Roy Scheider un papelazo para la posteridad. Pero para la posteridad de verdad, la banda sonora de John Williams.

Como digo, con que se asomara unos días haciendo acto de presencia y a lo mejor, empujara alguna barquita de pedales… Zamparse a todo el que pille y saberse escabullir me parece exagerado.

También la película de Piraña del maestro Joe Dante me resultó exagerada aunque en su momento más que posible. Combinándola con su segunda parte, por supuesto. En la primera en una base militar liberan accidentalmente unas pirañas experimentales al cauce de un rio, en la segunda, las pirañas llegan al mar y como se adaptan a cualquier medio y situación, también empiezan a “volar”(como saltamontes más bien)…

Total, que como aquí a parte de playa, también tenemos base militar, siempre he pensado que cualquier día aparece algún bicho raro que se nos coma.

Cuando vi las películas, pensé que era posible. Luego con el tiempo dejé de creerlo pero ahora he vuelto a verlo como una posibilidad.

Sobre el reboot ya hablé en “Remakes, reboots, remierdas“…

Ya con Orca, la ballena asesina de Michael Anderson no era lo mismo… Una orca no podría fondear nuestras playas ni el puerto… Sería más bien, eso, para matar pescadores en alta mar y ellos no me han hecho nada… Los pescadores de aquí, digo.

Aunque a lo mejor si se dedicaran a asomarse de vez en cuando y pelearse con un tiburón de esos que también se estaban asomando, también podría causar su efecto…

Protagonizada por dos grandes; Richard Harris y Bo Derek en una producción de Dino De Laurentiis.

En fin, todo esto al final me lleva a Moby-Dick y a su más reciente adaptación, En el corazón del mar, que, salvando las distancias con la novela, me resultó bastante entretenida y en momentos, solemne.

No se trata de animales marinos comiéndose bañistas ociosos, supongo que me he ido dejando llevar por la marea y al final he acabado mar adentro

La lucha y persecución entre una ballena y un ballenero a muerte…

Una película del gran Ron Howard protagonizada por Chris Hemsworth.

En definitiva: la playa, el mar y sus criaturas me gustan pero no el calor ni las muchedumbres. Soy más de mirar por la ventana tormentas en el horizonte.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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  • Jacobo Ríos

    No soy nada de este tipo de pelis, me aburren solemnemente, si no metes algo de Lovecraft en el mar no mola.
    De todas formas parece que desde hace tiempo, por no decir desde siempre, los grandes monstruos, ya sean reales, modificados, o ficticios, tienen su casa en las profundidades marítimas, espero que cuando alguno emerja mande un whatsapp de aviso antes de ser devorado.

    • Yo supongo que con el calentamiento global y esas cosas no tardaremos en ver como emergen de los oceanos extrañas criaturas que nunca hemos visto

  • Cecínica

    Yo vuelvo a sacar el tema del libro del quinto día, siempre pensamos en las amenazas como de grandes monstruos, despreciando los pequeños bichitos… Calamares gigantes, orcas, tiburones, pero qué pasaría si existiera una forma de vida en el mar, tan antigua como la Tierra y que hubiera evolucionado de un modo diferente?. Salió el otro día en la prensa un artículo sobre que la pérdida de genes era la verdadera evolución y no la complejidad genética, como venimos pensando.

    No se qué es peor, los miarmas y demás, o el levante, la verdad.

    • Los miarmas son el levante, son la misma fuerza de la naturaleza…

      Al final tendre que leerme el libro 😀

    • Cecínica

      yo me leería antes la señora frisby y las ratas de nimh, fíjate.