Un futuro postapocalíptico en el Valle del Guadalquivir

Crónicas mutantes – 1984 – Sicario de Dios – City of Ember – Más allá de la cúpula del Trueno – Her – Moon – Los 100

           Bueno, bueno, los que no lo sepáis, está en marcha el crowdfunding de mi novela La última ciudad del mundo, en Verkami. ¡¡Terraplanistas, ciborgs, inteligencias artificiales y amores imposibles en un futuro postapocalítico en el Valle del Guadalquivir!!

Crowdfunding en Verkami

 

       El tema es que me ha parecido buena idea reunir algunas referencias que puedan ayudar a saber qué se puede uno encontrar en la novela(y volver de mis vacaciones del blog)… Esto no significa que si te gustan las obras que voy a citar, te vaya a gustar mi novela. Tampoco lo contrario, simplemente que hay ciertos elementos similares que pueden ayudar a ubicarte a grandes rasgos en ella sin leerla. Novelas, juegos de rol, cómics… Pero las adaptaciones a pelis y series, para poner los trailers y no aburrir…

La última ciudad del mundo

 Neobética fue la única ciudad estado elegida por Dios para sobrevivir al Apocalipsis o al menos así lo creían todos en el valle hasta hace unos años, cuando comenzaron rumores sobre ángeles caídos, figuras humanas que salían propulsadas hacia arriba cuando eran descubiertas.

Yago es un joven patrullero al que siempre acompaña en secreto Iris, una inteligencia artificial que lo ha educado y le ha enseñado cómo es y cómo era el mundo. Sin embargo, con el tiempo, Yago se ha acomodado a su solitario trabajo y, al resultar imposible escapar del valle o del planeta, ha perdido el interés por cualquier cosa que escape a su rutina terrenal.

¡Empezamos!

En Crónicas mutantes(ya hablé de ella en Matar al monstruo, matar a Dios) nos podemos hacer la idea para cómo era el mundo justo antes del “apocalipsis”(obviamente una guerra mundial), que ocurre tiempo atrás de cuando comienza mi novela. Sin los mutantes esos, claro. El mundo dividido en corporaciones y la religión aún presente.

Sí, ya sé, eso de las corporaciones y tal no es nada nuevo, pero esas facciones militarizadas, ese temor a los “demonios”, las profecías, el planeta agotado y tal van muy al hilo de mi novela. Ya en el libreto digital ¿Cómo hemos llegado a 2274? que se ofrece como recompensa en el crowdfunding, me explayo concretando la historia del mundo desde nuestros días hasta entonces.

Yendo a las raíces distópicas, tenemos 1984. Ese es el ambiente que inicialmente había en Neobética (la “última ciudad del mundo”) después del Apocalípsis, solo que con los tintes religiosos que apuntaba de Crónicas mutantes y al no haber un enemigo externo(son los únicos supervivientes), encuentran “el mal” entre ellos; queman a supuestas brujas(pelirrojas, zurdas), endemoniados(deformes, lisiados…), herejes…

En mi novela, los neobéticos creen firmemente en Dios, que son el Pueblo Elegido. Reniegan de la ciencia y tecnología; aunque están ya en el siglo XXIII, el nivel tecnológico es el(con algunas salvedades) que encontramos precisamente en 1984.

En Sicario de Dios nos podemos hacer una idea del momento en que transcurre mi historia. (nota, en mi novela no hay vampiros). Después de pasar por un mundo en caos (Crónicas mutantes), la tercera y última guerra mundial y el aislamiento físico y mental de los neobéticos (1984), llegamos a un momento en el que aunque la religión y las creencias en demonios aún están muy presentes, la población se ha relajado un poco.

Como ya señalé antes, reniegan de la tecnología, pero obviando estos avances en la ciudad de Sicario de Dios, el ambiente es un poco parecido.

En City of Ember: En busca de la luz, los habitantes de la ciudad subterránea son conscientes de que aconteció un cataclismo que erradicó la vida en la superficie y han vivido aislados durante generaciones, estancados en el tiempo. Aquí no está presente la religión y la película es en tono familiar(mi novela no), pero creo que también puede ayudar a saber qué vamos a encontrarnos en La última ciudad del mundo.

Ya en el 2014, mascaba la historia de mi novela, como en Maldita ciudad, y en El mundo de mañana-mañana. En esta última dije que “estamos abocados a la autodestrucción, a acabar en un mundo postapocalíptico convencidos de que el futuro está en el pasado. De que la ciencia y la tecnología son magia. Como los chavales con los que se topa el bueno de Mad Max en su tercera aventura.”

Pues bien, fuera de los muros de Neobética y del asentamiento de Nueva Gades(gente a la espera durante generaciones que los acepten en la ciudad), los merodeadores son gente asilvestrada, huidiza y temerosa, que saben que hubo un tiempo mejor y veneran antiguos aparatos aunque no funcionen ni sepan qué hacían.

Los merodeadores dejaron de merodear hace ya unas décadas aunque se les sigue llamando igual. Se refugiaron en las ruinas de Aurgi, hostigados por las fuerzas militares neobéticas. Evidentemente no son todos niños como en Mad Max, pero no son muy corpulentos ni muy listos y entre ellos algo territoriales. Lo que si que es como la peli es que temen a la ciudad(y a cualquiera).

La película Her no es original en cuanto su premisa pero es grandiosa en cuanto a la relación de los personajes y a su interpretación. Lo de acompañantes “artificiales” ya lo habíamos visto en Real humans(y en muchos otros, claro), solo que en Her no son corpóreos… Está planteada desde un punto introspectivo, romántico… En serio, espléndidamente plasmado.

En mi novela está Iris, que si bien no es una acompañante, acompaña. Es una inteligencia artificial y su relación con el protagonista es paternalista, además de hacer las veces de conciencia. Lo importante es que, como en Her, llegues a considerar como entidad viva a algo sin cuerpo y artificial.

Al igual que Her, Moon rezuma soledad, algo con lo que cargan todos mis personajes. Algunos como en Her, estando rodeados de gente y otros como en Moon, lejos de cualquiera. Totalmente solos, entregados a una rutina, anhelando que aparezca alguien que resulte amigable.

Una soledad que se retroalimenta con la alienación, una desconexión total con el mundo que rodea a los personajes, al que pertenecen.

La serie Los 100 también ayuda a hacerse una idea ya que también bebe de los ejemplos anteriores. Aquí, la vegetación domina de nuevo en la Tierra, como en After Earth y en mi novela, aunque en esta última es el bosque típico de pinos “de aquí”, sin animales ni cosas raras, salvo cucarachas que pueden alcanzar el medio metro de longitud(y están muy ricas) y alguna otra alimaña. Salvo eso, en tierra no quedan animales.

Los salvajes que creen “en el pasado” también están aquí aunque lejos de ser unos “niños perdidos” que trastean con cachivaches como en Mad Max y en mi novela, son aguerridos guerreros que si que tienen “alguna tecnología” que funciona.

En fin, creo que podría escribir otro libro sobre posibles referencias, creo que mejor lo dejo aquí.

Échale un ojo a los tres primeros capítulos de mi novela(gratis y online) para hacerte una idea mejor.

Ale, hasta luego.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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