Tiempo

Momo– Memento – Donnie Darko–Los Cronocrimenes- Cuestión de tiempo

img053-tiempo_w¡Cómo pasa el tiempo!. Hace ya un año que empecé Blogout. Poco tiempo realmente pero tiempo al fin y al cabo. Cincuenta y dos lunes con sus cincuenta y dos entradas; a una media de algo más de mil palabras por entrada y cuatro tráilers o promos, hacen un total de más de cincuenta mil palabras y más de doscientos videos con sus reseñas(ojo, la publicidad de los videos es de sus propietarios aunque estén en mi canal).

Pero lo mejor(o lo peor, según se mire)es que hay gentecilla que me lee e incluso quien deja comentarios. Asiduamente.

¿Quién está más loco, el loco o el loco que sigue al loco?. Por otro lado, si un árbol cae y nadie lo escucha, ¿hace ruido?.

Estos interrogantes socráticos son la conclusión a la que llego después de un año, interrogantes que fueron también premisa con la que partí.

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El caso es que aquí estamos, la primera muesca en el revólver, como diría mi amigo y mentor Fx Fidel. Con él comienzo a colaborar este nuevo año en Campus Fx, el primer portal en español para iniciarse en los efectos especiales tradicionales. Ahí es nada.

Año nuevo, aniversario de Blogout, comienzo de CampusFX… Los astros parecen alinearse y eso puede ser terrible. El tiempo nunca pasa en balde, sobre todo para los que conspiramos.

Si habrá pasado el tiempo, que hasta puedo hacer un ranking de las diez entradas más visitadas. Mámá juego a Rol y Sexo y superhéroes encabezan dicho ranking con más de dos mil visitillas cada una. Otras de ese top 10 son: Qué regalarle a un friki en Navidad, Hombre blanco heterosexual o 5 canciones que bailar en pelotas antes de morir.

Todas ellas grandes lecturas, oiga. “¿Pero de qué va tu blog?” preguntan algunos. “¿Pero de qué vas, colega?” dicen otros retóricamente. “Yo paso de leerme las introducciones que haces filosófico-baratas autobombistas, leo las reseñitas y me veo los tráilers”.
Ya caerás. Tiempo al tiempo.

El tiempo es relativo, objetivamente lo podemos medir pero para cada uno pasa a distintas velocidades. Según cómo lo pase cada uno, así pasará el tiempo para él. Para ti, echarle un ojo a una entrada es solo una cuestión de minutos(sobre todo si pasas de las introducciones) pero obviamente yo tardo más en hacerla.

Trato de juntar tu tiempo con el mío y transformarlo en energía atómica para que me dure. Tú te entretienes con mi función y otro me echa unas monedas. Colabora, dóname unos minutos.

Algo así como la película In time, de la que hable ya aquí. Mi moneda de cambio es el tiempo. Invierto tiempo y pido un poquito del vuestro. En tiempos de crisis uno solo tiene tiempo para invertir…

No puedo evitar sentirme como uno de los Hombres Grises de Momo, pidiéndoos tiempo con la promesa de que ese tiempo será bien invertido.
Como todas las novelas de magnánimo Michael Ende que cayeron en mis manos en mi preadolescencia, me dejó loco. ¡Qué tío!. Esta va de que en el extrarradio de la ciudad vive Momo, una huérfana muy peculiar, amiga de todo el mundo y que es quien recibe la misión de encontrar dónde guardan los Hombres Grises el tiempo que están robando a la humanidad para así devolverlo.

Lo que hacen es estafar a la gente con la promesa de invertir tiempo en ganar tiempo, de este modo se van quedando con el tiempo de todos, que toma la forma de planta cuyas hojas fuman los Hombres Grises y sin la cual morirían. Descubren que Momo está detrás de su tesoro y tratarán de eliminarla pero ella contará con la inestimable ayuda de Casiopea, una tortuga que predice el futuro con media hora de antelación y que se comunica por frases que aparecen en su caparazón. La caña.

Asimilé muy pronto el concepto de tiempo y su valor, de que hay que invertirlo, la paciencia, la constancia… Realmente, sí, quizás tenga algo de Hombre Gris en mi pero no os preocupéis que no os dolerá. Son solo unos minutillos… Ya casi está.

Hicieron la peli y no estuvo mal, más o menos como con La Historia interminable(también de Michael Ende). Cambiaron cosas pero bueno. A mi me impactó mucho porque creo que fue una de las primeras pelis que veía basadas en un libro que me había leído. Creo que además vi la película muy poco después de acabarme el libro.

Una vez eres consciente de que eres y tienes tiempo, necesitas un poco de organización. Simplemente para asegurarte que no pierdes grandes cantidades de tiempo o que nadie te las roba.

Es más que lógico tener una agenda, hacer listas de cosas por hacer, necesidades… Tomarse un tiempo para planificarse y ser más efectivo. Y sobre todo, aprender de lo vivido. Por poco que sea. El tiempo necesita la memoria, si no, no tiene sentido. Al menos ninguno evolutivo.

Cuando con Blogout genere una fortuna por publicidad, podré tomarme un tiempo en mejorar todo(contenido y continente) pero mientras tanto me siento un poco como el prota de Memento. Me voy dejando notas por todos lados, entradas a medio hacer y siempre tengo la sensación de que me olvido de todo, sobre todo con la parte “informática”.

En fin, en Memento el prota tiene un problema y es que tras un atraco en el que murió su mujer, el recibió un golpe en la cabeza que le impide generar nuevos recuerdos. Sin embargo, quiere dárselas de detective e investiga quién la asesinó para matarlo. Se tatúa las pistas importantes en el cuerpo para no olvidarlas y previamente se va dejando notitas.

Todo es una duda; “¿deseché antes esta pista?”, “¿no hice esto ya?”, “¿es mi amigo este que dice que es mi amigo?”, “¿maté ya al asesino de mi mujer?”… “¿No había actualizado ya este plugin del blog?…

Todo es una conspiración y paranoia continuas. Para aderezar el asunto, trocean la peli en fragmentos que llevan dos líneas temporales que al final se juntan. Un jodida obra maestra de Christopher Nolan, mucho antes de hacer la cagada con Batman. Con Guy Pearce y Carrie-Anne Moss de protas y la onírica Jorja Fox y el genial Joe Pantoliano como secundarios.

También es cierto que a veces me siento como en la peli de Atrapado en el tiempo(El día de la marmota) o como en Corre, Lola, corre… pero eso nos pasa a todos. La rutina, el destino, las caras de siempre, las mismas conversaciones, el mismo proceso al subir una nueva entrada… El tiempo se dilata o se contrae según qué y quién…

A veces veo los lunes como los días en que se acaba el mundo. Los domingos, pasada la media noche, tengo que publicar una nueva entrada, si no, no cumplo con eso de “¡Cada lunes, una entrada!”…

Me siento como Donnie Darko. Como si me acabara de despertar en todo momento y un tétrico conejo tamaño persona me dijera que el mundo se va a acabar en unos días. Solo que en mi caso, cada vez que publico una nueva entrada, el contador se reinicia.

Donnie sabe, sin embargo, que para él, el mundo acabará si o si. Ya que no puede cambiar eso, trata de investigar si es posible viajar en el tiempo para ver si de esta forma podría evitar el fin de todo. Mientras, le sigue el juego al diabólico conejo y se deja poseer por él.

El fin se va acercando y Donnie al ver la supina hipocresía y maldad de la sociedad, se pregunta si el mundo merecerá ser salvado.

Una película sublime, de mis favoritas. La trama, las sub-tramas, la fotografía, la música… Le salió bien la peli a Richard Kelly. Luego está el casting y la interpretación, magníficos todos. Jake Gyllenhaal haciendo de prota y Jena Malone acompañándolo con Patrick Swayze, Drew Barrymore o Mary McDonnell entre otros veteranos.

Pero aunque sea para evitar el Fin, no conviene viajar al pasado. Ni al futuro. Viajar en el tiempo tiene su intríngulis. Viajar al pasado repercute al presente. En la mayoría de los casos no sabes hasta qué punto. Como en la peli de El sonido del trueno, pisas un bicho en la prehistoria y la lías. Ya no existe el wifi ni la comida congelada.

Ya en la sagrada saga peliculera de Regreso al Futuro nos lo advertían, “Cuidadito con eso de los viajes en el tiempo” pero será inevitable que si se puede viajar en el tiempo, viajaremos. Aunque sea por accidente. Y la liaremos.

Es lo que le pasa al genial Karra Elejalde en la grandérrima película Los Cronocrímenes del fantástico Nacho Vigalondo. El bueno de Karra está ahí pasando el rato y es testigo de un asesinato y por accidente viaja atrás en el tiempo al entrar en la casa de un científico(interpretado por el propio Vigalondo).

Un ejercicio mental maravilloso es lo que es esta película, como esos primeros cortos asombrosamente geniales del gran Vigalondo.

Yo si viajase al pasado no impediría ningún asesinato, escribiría más entradas y dejaría Blogout en piloto automático pero, en fin, supongo que también trataría de camelarme a alguna tía en concreto, que es lo que al final hacen todos. Como en la peli de Richard Curtis de Cuestión de tiempo.

Resulta que al prota(Domhnall Gleeson) le dice su padre(el cañero de Bill Nighy)que los hombres de su familia tienen la habilidad de viajar en el tiempo y al chaval no se le ocurre mejor forma que emplear su poder en camelarse a un tía, a Rachel McAdams concretamente. Alentado además por el padre.

Al principio todo va estupendamente pero luego inevitablemente se torcerán las cosas ya que todos sabemos que los viajes en el tiempo no suelen traer nada bueno, ¡¡que se lo digan a Ashton Kutcher en El efecto mariposa!!. Pero bueno, esta acaba bien.

Para los desafortunados frikis que tenéis parejas no frikis, esta es una de esas películas que podréis ver juntos sin resoplidos ni ninguno atendiendo a conversaciones por whatsapp, como también las películas de las que hablé en Frames de amor.

Es preferible no viajar en el tiempo, es demasiado complicado y peligroso. Aún siendo unos cerebritos como los de Primer, seríamos incapaces de controlar ni realmente entender las consecuencias del más mínimo cambio ni cómo puede todo ello afectarnos a la cabeza. Terminaríamos exactamente como uno acaba viendo la peli.

Yo ya lo intenté junto a Alberto Santaella, cuando hicimos el corto de Viaje temporal, en el que también tuvo su culpa el ya mencionado Fidel. Nos rompimos literalmente la cabeza y eso que era una trama simple… Si hubiéramos tenido más presupuesto, creo que nos hubiera gustado hacer algo como Preguntas frecuentes de los viajes en el tiempo pero posiblemente se nos hubiera derretido el cerebro en la preproducción.

Creo que la única posibilidad de manipular el tiempo sin que todo se vaya a la mierda seria poder pararlo, como en la serie de Fuera de este mundo. ¡Anda que no junte veces los dedos en un examen o cosas así a ver si los congelaba a todos y podía copiar!.

Es mejor centrarnos en el tiempo que tenemos, recordad el que hemos pasado e incluso celebrarlo porque al final, de todo se aprende. Aunque sea poco. Celebraré este año-aniversario dándoos las gracias por vuestro tiempo.

¡¡Pero dadme más, cabrones!! Y ya que habéis llegado hasta aquí, dadme un voto en Hispabloggers, que solo tenéis que pinchar, ni registros ni ná. Gracias. Por el voto, por leerme y/o por el año.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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