Terror amigo

La tía de FrankensteinEl pequeño vampiroUna pandilla alucinantePequeños monstruos – Bitelchús

BlogOut.es_007w     Yo fui uno de esos muchos niños con terrores nocturnos a finales de los 80, aunque por aquel entonces se les solía meter en el saco de las pesadillas. La gran diferencia es que los terrores nocturnos son pesadillas de las que no terminas de despertar o que sufres estando despierto.

La imaginación, la creatividad… Siempre se ha visto como una cualidad de artistas e intelectuales. Como algo “bonito”, una especie de don. Pues yo me cago en la puta imaginación.

De pequeño venía a visitarme una bruja a rayarme la cabeza sobre hechizos y conjuros para conseguir cosas. Había una especie de chiguagua zombie que deambulaba por las noches por mi calle, gruñendo hambriento… Y estaba seguro de que aunque no se les invitase a entrar, los vampiros podían entrar donde les saliese de las pelotas…

Existían los monstruos y eran horribles… Inocentemente pensaba que si veía una peli de terror hasta el final y veía como mataban al monstruo, me quedaría tranquilo. Una mierda para mí. La mitad de las veces, los hijos de puta resucitaban un segundo antes de empezar los créditos. Malditos bastardos.

Pero un día (y no una noche) descubrí al igual que otros muchos niños babeantes frente al televisor a La tía de Frankenstein. Me quedé conmocionado. No era algo como Los Munsters o Teen Wolf. No. Esto era algo serio, un drama. ¡Un dramón!.

El antiguo castillo del Dr. Frankenstein es ahora una especie de refugio de criaturas sobrenaturales que intentan llevar una vida tranquila y pacífica. El Conde Drácula, el Hombre Lobo, el fantasma de la Dama Blanca, un espíritu del Agua, un duende del Fuego… Y otros más que viven un poco acojonados… De las personas normales.

Henry Frankenstein (nieto del Dr.) es el nuevo señor del castillo y sigue los pasos de su abuelo con locos experimentos para crear vida desde la muerte sin hacer mucho caso de quién vive en su hogar o no. Sin saberlo, su presencia impide que los habitantes del pueblo arrasen el castillo-antorcha en mano- ya que lo creen maldito y nido de cosas raras(…).

Hanna, la ricachona tía de Henry lo llama continuamente por teléfono. En parte porque algo le huele a chamusquina y en parte porque en aquella época apenas había teléfonos y no había mucha gente con la que rajar. Inquieta, decide ir a visitarlo.

Pero todo se vuelve del revés.  En un fatídico experimento con explosiones y demás, Henry consigue finalmente su propio “Frankenstein”. Albert. Pero el joven doctor desaparece entre el caos, con los aldeanos a punto de prenderle fuego a todo.

Y en esto que llega la tía Hanna, echándole huevos a todo el mundo y todos se van a sus casas y aquí no ha pasado nada…

Hanna toma las riendas del Castillo, parece conocer a todos sus habitantes. Excepto a Albert, claro. Al que hay que cuidar como a un niño.

Los monstruos ya no eran tan monstruosos… Había monstruos buenos y personas malas(esto último ya lo sabía). Un nuevo universo se expandía ante mis narices. Me quedé atónito descubriendo eso de “mucho debe temer aquel a que muchos temen”. Pobrecillos.

Aunque la serie tenía un aire infantil, no lo era. Al menos no estaba enfocada así. El guión, la producción, la realización… Se intentaba hacer algo “serio” y de alguna manera, realista. Al menos más realista que todo lo que había visto hasta entonces.

Dejé de ver la oscuridad tan oscura. Empecé a vislumbrar cosas en ella y las sombras empezaron incluso a gustarme. Ya no venía la bruja y el perro también desapareció. Estaba solo en la oscuridad. Solo en un mundo nuevo y como cualquier niño, quería un amigo

Era la época dorada del Círculo de lectores y mi tía tenía la costumbre de regalarme algún libro cada cierto tiempo, cosa que yo agradecía ya que no me molaba nada jugar al fútbol. El caso es que un buen día me llegó con El Pequeño Vampiro y encontré el amigo que buscaba en la oscuridad… Era como un Peter Pan oscuro.

Anton era el prota. Un chaval como yo,  que leía libros, veía películas y… Le daba miedito la oscuridad. Un noche sus padres salen, dejándolo solo y él intenta distraerse del miedo… Y en medio de la noche, aparece Rudiguer en su ventana. Un niño vampiro con ganas de jugar, en el buen sentido de la palabra.

Eso era la caña, tu coleguita vampiro que te enseñaba a volar y hacer cosas de vampiros… Había más libros y… ¡Wow!. ¡Empezaron a echar en la tele la serie!. Al igual que Anton, me zambullí en la oscuridad. Sección Humanos Malditos, archivo Vampiros.

Resulta que para volar tan sólo necesitabas una capa mugrienta de vampiro con olor a tierra húmeda… Hasta su “hogar” molaba, una cripta. A pesar de que Rudiguer y su familia tenían que burlar al guardián del cementerio para entrar y salir.

El Pequeño Vampiro no me trajo solo a mi primer amigo en la oscuridad. También mi primer amor(oscuro). Anton y yo nos quedamos prendados de Ana, la hermana de Rudiguer. Una vampirilla que aún no tenía colmillos por lo que bebía leche en vez de sangre.

La oscuridad pasó de ser una amenaza a una posible amistad(incluso amor) y los terrores nocturnos desaparecieron prácticamente. Es curioso, los alemanes me hicieron ver que los monstruos no son tan malos… ¡Qué cosas!.

Supongo que hay estaban los americanos para recordarnos que sí, que podía haber algún monstruo bueno pero que los monstruos son monstruos. Ahí estaba Gizmo en los Gremnlis y Moquete en Los Cazafantasmas.

Curiosamente en Una pandilla alucinante hay un monstruo bueno y también un alemán(bueno)…

Si bien el título original es “El club/pandilla de los monstruos”, que es como se autodenominan el grupo de chavales protagonistas, la “traducción” española es muy visual en cuanto a la trama pero, claro, eso a un niño de los ochenta poco le importaba.

Los monstruos se han plantado en tu pueblo y piensan desatar el Apocalipsis o algo así. Solo tú y tus colegas lo sabéis porque tenéis el diario de Van Helsing pero nadie os cree…

Pequeños monstruos también machaca la idea de que el mundillo monstruoso mola pero esta película nos queda claro que por muy guays y enrollados que parezcan los monstruos, no hay que fiarse ni un pelo.

Ya se sabe que el lado oscuro siempre es más rápido, más fácil, más seductor… ¿Más fuerte?. No.

En esta, un niño conoce al monstruo que hay de debajo de su cama y se hace amigo de él. Éste le enseña que debajo de cada cama hay una especie de trampilla mágica que lleva al mundo de los monstruos donde todo es diversión.

¡Una película molto divertida!.

Pero por mucho que me intentasen bombardear con moralidades consensuadas incosciente o conscientemente en el imaginario colectivo, yo seguí afanado en tener amigos malvados y perversos. Crecí(solo un poco) y ya la relación con Rudiguer se me quedó un poco pequeña. Ya no era tan inocente y buscaba… No sé, ¿chicas?.

Y coleguillas, supongo. Amiguetes que no fueran los de toda la vida…

Buscaba un colega tipo Bitelchús. Un fantasma-zombie podrido que no lo quieren ni en el infierno. Tan malvado y retorcido que se aprovecha de las almas en pena que no pueden abandonar las casas donde vivieron y les ofrece sus servicios para “exorcizar” a los vivos.

Un tipo capaz de hacer que vivas tus peores pesadillas, capaz de poseerte y arrastrarte a la más profunda locura. Un tipo simpático si se sabe llevar, claro.

Lo único que me sentó un poco mal de él fue como se portó con Lydia(Winona Ryder), al fin y al cabo ella fue una de mis primeras novias. Hombre, también me supo un poco mal como jugó con Alec Baldwin y Geena Davis, porque eran una pareja de fantasmas bastante simpáticos pero bueno, a los amigos se les perdona todo. O casi.

¿Quién si no Tim Burton iba a venir a decirnos que los monstruos pueden ser coleguillas?. Música por supuesto de Danny Elfman y con Michael Keaton en su mejor papel del mundo mundial.

Una de las mejores películas del mundo.

El terror era mi amigo. Ya no me daba miedo la oscuridad, vivía en ella y me divertía.

El miedo se cambió por pasión. En aquel entonces no me percaté de ese cambio tan drástico, simplemente sucedió. Supongo que para mis progenitores sería algo cuanto menos curioso, observar que el niño pasaba de tener que dormir con la luz encendida a quedarse viendo a oscuras películas de vámpiros, de monstruitos… De miedo de cojones

Un amigo del colegio compartía esta pasión y nos propusimos hacer “cine“. Él tenía una cámara de sus padres y logramos convencer a un par de amigos y amigas para empezar a grabar cosas a lo Super 8 pero, claro, versión española. Esta es una muestra.

En cuanto a libros recurrí usualmente a Timún Mas(Cazadores Norcturnos, Niebla Amarilla…)… La oscuridad ya no era una desconocida, todo lo contrario. Sabía moverme entre ella, camuflarme entre ella, pensar como ella, derrotarla

También me leí El Príncipe de la Niebla y redescubrí la festividad de Halloween. Nunca pensé que me podría sentir tan feliz caminando de noche por las calles, cruzándome con otros monstruos en pos todos de caramelos.

Vencí al Terror haciéndome su amigo. Un par de años después, Ender me lo explicó.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

Etiquetado con: , , , , , , ,
  • Viva Zombie Contaminación, coñoya

    • HEspadas

      Yeahhhh!!!

  • Gran crónica de una época en la que no era necesario pintarse las uñas de negro y poner cara de enfermo para consumir este tipo de cine / literatura. Viva la oscuridad y muerte al postureo vampírico (lo digo desde el cariño, que se que eso de morir os pone)

    • HEspadas

      Ademas de que si!! Los emos y el chandal metal lo han llevado todo a la mierda… ¡¡Cuando un verdadero hijo de la noche quiere resultar atractivo no se peina ni se cambia de calzoncillos, se baña en sangre y retoza entre tripas humanas!!

    • Cicely Alaska

      #postureovampirico jajahahahajajajaja casi lloro de la risa 😀

    • Muerte al postureo!

  • Pingback: El mundo de mañana-mañana | Blogout()

  • Cicely Alaska

    Muy muy muy buena entrada. Yo odiaba a muerte al pequeño vampiro, jajaja no bromeo. Por otra parte, tardé en asumir que si un vampiro quería morderme iba a dar igual si tenía la sábana hasta arriba o no…

    Yo enlazaría esto con los de yo fui a EGB 😉

    Una entrada de vampiros podría molar… desde Bram Stoker hasta hoy, ignorando las de adolescentes… el otro día vi “wir sind die Nacht” hablando de alemanes y hay otra por ahí no se de qué país muy mala y extraña de una lesbiana enamorada de una vampira que se queda embarazada, en serio, y estaba tb la de Lily Taylor q no me acuerdo cómo se llamaba.

    Buaaa quiero mi ordenador!. No, mejor QUIERO DORMIR!

    • Maldita seas, ¿como que odias al pequeño vampiro?. Espero que te refieras al de la infame peli de mierda esa que hicieron hace unos años y no a la serie y mucho menos a los libros… Se hacer que a la gente le pase eso de combustion espontanea, que lo sepas.

      En cuanto a la EGB… Lo mio es mas bien BUP/COU y, mas que “yo tambien fui”, seria “yo tambie falte un monton” 😀

      Sobre vampiros… Hay un proyecto de entrada concreta sobre ellos y tambien iran en alguna suelta(Bram Stoker esta al caer).

      Duerma usted y dejese de ferias, que son un asco 😀

    • Espero que el odio ese sea a la infame peli que hicieron hace unos años porque como sea a la serie o a los libros, tu ordenador sufrira un ataque de combustion espontanea de esas..
      Mas que la EGB, esto es algo asi como BUP/COU y en vez de “yo tambien fui”, seria “yo tambien falte un huevo” 😀
      En cuanto a vampiros, habra una entrada concreta sobre ellos aunque tambien iran saliendo dispersos…. El Dracula de Bram planea cerca… 🙂

    • Cicely Alaska

      ODIABA A MUERTE al pequeño vampiro y traía a mis padres fritos diciendo que los vampiros tenían que dar miedo y que quitaran eso y los no pasaron por mis manos. Yo era muy purista ya de chica, o muy gilipollas, o ambas cosas. Vamos, que no vi la serie. Y ahora banéame si tienes huevos.

    • Cicely Alaska

      lo libros no pasaron por mis manos. Yo tenía el mundo mágico de los niños.

    • Ahora lo entiendo todo

  • Cicely Alaska

    Aaah jaja timun mas! Y la del misterio del medallón escocés!, ese sí que daba miedo! otro q había de una casa que una vez que entrabas no se podía salir!!

    • Timun Mas es el mejor compendio de historias y mundos que un mortal se puede echar a la cara!!

    • Timun Mas es el mejor compendio de historias y mundos que un mortal se puede echar a la cara… yeah!!

  • Pingback: Peliculas de vampiros | Blogout()

  • Pingback: Vampiros, lobos y otras mierdas | Blogout()

  • Pingback: Poltergeist - Al final de la escalera – Cementerio viviente - En la boca del miedo - Horizonte final | Blogout()

  • Pingback: Terror colega | Blogout()

  • Cecínica

    Me he leído el juego de Ender este mes de soledad extrema por ahí.

    También le he cambiado el nombre a mi perro. No es coña. Ahora se llama ENDER, YEAH.

    • El primer libro es el mas entrañable, el Ender niño 🙂