Star Trek

El mundo de Star Trek no llegó a mi tan rotundamente como Star Wars pero eso no quita que me llegara igualmente. Aquí, en España, la publicidad o merchandaising de Star Trek eran más que nulos. Ya señalé en “Star Wars VS Star Trek” que sí, que soy más de Star Wars(del antiguo canon), del mismo modo que soy más de Marvel que de Dc, o sea, que en el fondo me gustan casi lo mismo.

Star Trek contempla un futuro ciertamente idílico para la Humanidad, en la que toda la Tierra está bajo el control de un solo gobierno pacífico y forma parte de una federación de planetas a lo largo del universo que conviven en paz aunque igualmente hay razas alienígenas hostiles e incluso directamente enemigas de la Federación y cualquier planeta y/o raza que la integre.

La historia comenzó con una serie de televisión, donde los humanos hemos ingresado recientemente en la Federación y empezamos a hacer los primeros viajes a lugares muy lejanos y en la mayoría de los casos, desconocidos completamente.

El protagonismo es sobre la nave Enterprise y su tripulación y en especial, el Capitán Kirk y el señor Spock, un científico vulcaniano que únicamente se guía por la fría y más pura lógica.

A diferencia de Star Wars, Star Trek no plantea una mirada al universo religiosa o espiritual si no racional. La aventura, la acción, el misterio e incluso el romance pueden prescindir de la magia para desarrollarse con igual intensidad.

Yo no empecé con la serie, si no con las películas que hicieron después, con los mismos actores y una diferencia de presupuesto y medios bastante notables. Ya estaban estrenadas las cinco primeras cuando empecé a verlas y la sexta la vi en el cine.

Durante bastante tiempo no supe que había una serie, lo que tampoco me perjudico mucho ya que de todas maneras hubiese sido imposible hacerse con ella en aquel entonces. Las películas me bastaron para quedarme totalmente enganchado a este mundo futuro y sus personajes.

De hecho vi Star Trek: La nueva generación mucho antes que la original. Me pareció muy interesante la idea de que siguiesen con la misma nave, la Enterprise pero con otra tripulación, la siguiente. Una manera sublime de estirar el chicle sin recurrir a “Reboots, remakes y remierdas”.

El primer recuerdo que tengo de Star Trek es cuando mis padres me llevaron a casa de unos amigos y nos dejaron a los hijos en el salón, viendo en vhs La ira de Khan. Creo que fui el único que no se durmió y que contempló estupefacto la escena en la que unos gusanos alienígenas son introducidos por las orejas de algunos de los protagonistas para llegar al cerebro y establecer un control mental.

Aquella escena me produjo fascinación y horror a partes iguales. Recuerdo despertar a uno de los niños en plan “¡Mira, mira…!, ¡qué pasada!”. Puso una cara rara, se dio la vuelta y siguió durmiendo.

Enseguida me preocupé de ir al videoclub a alquilar la primera. Y la tercera, cuarta y quinta. Varias veces. Aprendí a hacer el saludo vulcaniano y empecé a culturizarme sobre cuerpos celestes y el universo.

La musiquita del principio se nos quedó grabado a muchos, legiones, y esa voz en of diciendo aquello de “El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave interestelar Enterprise…”.

No sé cuántas veces me las habré visto pero son muchas. Además de que al ser tantas películas(ya vamos por la décimo tercera) no es raro que echen alguna en algún canal y me dejen sin la cabezada de después de comer.

Hubo una temporada que me ponía las primeras para dormir. Me encanta, todo a oscuras y en silencio viendo a Kirk alterado y a Spock soltando rayadas sin inmutarse.

Toda la tripulación original era adorable. El relevo en la séptima no me disgustó para nada pero en la octava si que noté la ausencia de Kirk, Spock y los demás. No obstante, el Capitán Picard y su tripulación también se ganaron un hueco en mi corazón.

No he visto aún Star Trek: Discovery, Voyager ni Espacio profundo 9. He visto por encima algún capítulo de las tres pero aún no me puesto con ellas. Creo que por miedo a descubrir que no soy ningún Trekkie.

La que sí que he visto y he comentado alguna vez es Star Trek: Enterprise, que va de la primera tripulación del Enterprise y su estreno como nave.

Peca de muchas cosas pero la verdad es que me encantó y la he visto varias veces. Uno de esos pecados y razones por los que me enganchó fue el personaje de T´Pol, un vulcaniana tremenda.

Ya en la sexta película habían provocado en mí la curiosidad y deseo por las mujeres vulcanianas pero en esta serie se cubrieron de gloria, con uniformes ajustados y semidesnudos  puntuales.

Luego también me vi la serie de animación. Curioseé algún libro y el juego de rol y me hice con algunos comics. Consulté qué planetas y razas había por ahí y traté de aprender klingon.

El lavado de cara de Abrams no ha estado mal, reconozco que al principio lo prejuzgué y lo taché de hereje y blasfemo. No entendía porque simplemente no había continuado la historia de la Enterprise con otra nueva generación o simplemente no se había sacado de la manga una nueva nave.

En el fondo sigo pensando lo mismo aunque no me desagrada su planteamiento ya que no es un reboot de la saga ni un remake, es simplemente que unos viajan al pasado y cambian la historia y circunstancias de la Enterprise y su tripulación, con un joven Kirk a los mandos.

Total, el mundo de Star Trek es uno de los universos ficticios más consolidados y cuyos fans siempre han mantenido una enemistad sana con los de Star Wars a pesar de que unos y otros también son fans en menor medida de los contrarios. Bueno, eso era antes. Ahora ya no hay tantos piques. Ahora todos aman a todos.

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Naci, creci y ahora estoy aqui.

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