Sois todas unas brujas

Jóvenes y brujas – Las brujas de Eastwick- La maldición de las brujas- Hocus Pocus

wFoto043-brujas_01Uno de los primeros momentos chico-chica que tuve en mi adolescencia fue una conversación rollo “nos gustamos” que tuve en las escaleras del instituto con una chica con la que solo coincidía en una asignatura a principio de curso, dos a las pocas semanas de empezar.

En aquella conversación me confesó que ella era “algo bruja”, al igual que su madre, que yo le había gustado y que al desear que yo me interesara por ella, eso había pasado… Lo que yo le respondí y cómo siguió la conversación, me lo guardo para mi, para no resultar contradictorio después.

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El caso es que con los años fui descubriendo que esa obsesión que tienen las madres con sentir cosas, ya les pasa a muchas mujeres antes de serlo(madres). Ese interés por el horóscopo, el tarot y cualquier cosa oriental que se haga en un gimnasio sin sudar mucho.

Algunas hablan de extraños poderes, fuerzas cósmicas. De las plantas, de las piedras, del interior de uno mismo, que si la Luna y el Sol… Pero es pura fachada, lo único que buscan es que haya explicaciones para todo(si son cuquis, mejor) y no cuestionarlas. Como la religión.

Sí, reconozco que algo tienen porque no es normal como nos embobamos los hombres con ellas y las cosas que llegamos a hacer, como comenté aquí. Solo por el sexo no puede ser, porque a todos nos ha pasado el quedarnos en blanco mirando a una chica y quedarse en blanco, es quedarse en blanco. Es no pensar en nada, ni siquiera sexo.

Algo deben de tener, supongo que vestigios de arcanos poderes en desuso de los que al final solo quedan la costumbre de quedar a tomar café, en aquelarre, para poner a parir a todo el mundo y buscar explicaciones ilógicas e indemostrables sobre el mundo y la vida.

Van por ahí encendiendo velitas y barras de incienso y diciendo que si esto o lo otro tiene buenas o malas vibraciones, como si llevaran un vibrador todo el día. Son como las abuelas capillitas pero en vez de en Dios, creen en… Cosas. En ellas o algo así y en el poder del grupo.

Y yo ahí, tan tranquilo y se me ponen a chillar que deje de leer cómics y de vestir como un adolescente, que madure… Malditas, si Satán levantara la cabeza…

Al final, su poder(o lo que queda de él) solo se manifiesta cuando se sienten despechadas. Un polvorín de hechizos y maleficios que estalla de manera súbita y diabólica, a modo de traca infinita. Ensordecedora y cargante.

Las brujas son como los hombres lobo, son seres sociales, de manada. Aburridos y endogámicos, capaz de llevar una existencia monótona y repetitiva a fin de favorecer la continuidad del grupo, del círculo. Perdiendo de este modo la autonomía individual a cambio del pensamiento único.

Es lo que sufrió en sus carnes Robin Tunney en su adolescencia, antes de meterse a policía y ser la compañera de El Mentalista en la peli de Jóvenes y brujas.

La historia es que es nueva y está sola en el instituto(católico) y se empieza a juntar con las no populares que se pirran por hacer brujería, hechizos y maleficios en su propio beneficio para alimentar el despecho que tienen por prácticamente todos los que las rodean.

Resulta que la cosa funciona y mientras su destreza aumenta, también aumenta el sectarismo del pequeño aquelarre, no permitiendo tener relaciones personales con otros ni por supuesto contar su secreto. Todos son el enemigo.

Así que se les va de las manos porque mientras intentan no levantar sospechas sobres sus poderes, pretenderán convertirse en las más populares utilizando los maleficios sobrenaturales que sean necesarios.

Otra de las brujas es Neve Campbell, que parece que no quería perderse ni una.

Pero para película mítica de brujas, Las brujas de Eastwick. Aquí las brujas son tres mujeres más maduritas que para matar el rato se ponen a hacer brujería… ¡Y qué mujeres!. Michelle Pfeiffer, Cher y Susan Sarandon… Todas en su mejor momento, salvo Cher, que siempre está en su mismo momento. ¡Qué tía!.

Ellas no son unas resentidas ni inadaptadas como las anteriores. Tienen sus cosas pero ya está. El caso es que claro, el pueblo se les hace pequeño y lo que más anhelan las tres es un hombre que las vuelva locas. Se ponen a investigar a ver cómo pueden hacer para invocar a un amante fuera de serie, que lo tenga todo y dan con el hechizo.

El problema es que en aparente respuesta, aparece (solo)un tipo en el pueblo, grosero e informal… ¡Jack Nicholson!. Las tres son reacias a creer que ese tipejo pueda ser el hombre de sus vidas y menos de las tres a la vez pero en seguida cambiaran de opinión. En cuanto pasen la noche con él… ¡Qué grande, Jack Nicholson!.

La fiesta, no les durará mucho. Las mujeres enseguida empiezan a sentirse raras con todo aquello y sospechan que son ellas las embrujadas.

El director es el gran George Miller.

Pero mi gran temor sobre las brujas es que se organicen más allá de pequeños aquelarres, que en su afán de mentalidad de colmena, se organicen a niveles mucho más grandes desde los que puedan putear a todo el personal.

Es lo que pasa en La maldición de las brujas. En esta peli, la gran Anjelica Huston interpreta a una ricachona que es como la presidenta de una asociación nacional de mujeres para la caridad y que todos los años realizan una especie de convención en un hotel.

Hotel al que van de vacaciones el pequeño Luke y su abuela, la que resulta que es una especie de medio bruja buena y que tiene advertido a su nieto sobre la existencia de brujas, que son malas y se comen a los niños.

Así que estando por el hotel, el pobre Luke descubre que la asociación benéfica es una tapadera de brujas feas y calvas que se han reunido para hablar de sus cosas y hacer maldades. Pillan a Luke espiándolas, lo convierten en ratón y huye como puede.

Con su nueva forma, tendrá que contactar con su abuela y buscar algún otro aliado para que lo devuelvan a su forma normal y acabar con las malvadas brujas.

El productor es Jim Henson y eso se nota que te cagas en el maquillaje, marionetas y animatronics… ¡Qué maravilla!.

Por mucho que se empeñen algunas, todas las brujas son malas y en aquelarre, peor. Es como decir que hay vampiros buenos, zombies con los que se puede hablar o fantasmas respetuosos… ¡No!.

Malvadas como las brujas de Hocus Pocus, tres hermanas que fueron ajusticiadas por brujería y que mucho tiempo después reviven cuando nuestro joven prota la lía por impresionar a una chica. Él, su hermana pequeña, la chica y un gato negro que muchos años atrás fue un niño, tendrán que enfrentarse a las malvadas brujas.

Un película muy entretenida a lo Disney, con un guión del bueno de Mick Garris y con una Sarah Jessica Parker irreconocible y personaje del cual me enamoré perdidamente. A pesar de ser una auténtica bruja.

Que sí, que sí, que seréis todo lo brujas que queráis. Yo soy un vampiro.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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  • Jacobo Ríos

    Siempre preferí a Fairuza Balk, y sí, es raro pero Sarah Jessica Parker estaba buena en esa peli.

    • La Fairuza tiene la boca muy grande, no se, parece que te fuera a comer 😀

  • Cecínica

    De las que nombras, mi favorita sin duda es la maldición de las brujas, basada en el libro de Roal Dahl. Genial la peli y genial el libro.

    Las mujeres juntas… brujas y también gallinas insoportables que no se callan, siempre malas: Más tontas cuantas más sean, aunque para malos, malos, los grupos de Whatsapp de mujeres… el aquelarre del siglo XXI.

    • Una vez cuando vivia en Sevilla entre en un Burguerking en el que dio la
      casualidad que habia una excursion de un colegio femenino… Salvo por
      el olor, fue igual que cuando entre en un gallinero a hacer un
      reportaje… Un bofeton sonoro que taladraba el cerebro con tal
      intensidad que me fui sin pedir para llevar ni na… Y tenia mucha
      hambre!!