Quiero ser asesor de la policía

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wFoto005-Asesorpolicia_01     De pequeño quería ser muchas cosas y una de ellas era ser policía. Inspector. Investigar casos intrigantes y dar con criminales esquivos y malévolamente inteligentes. Llegar con dos cafés a la escena de un crimen y decir eso de “¿Qué tenemos?”.

Brevemente, en algún momento de mi adolescencia, renegué de este sentimiento y bailé al son del Mucha policía, poca diversión de los Eskorbuto. No es que reniegue ahora de esa canción, pero haciendo un paralelismo, digamos que en los conciertos no me suelo mover de la parte de atrás. Con el tiempo he descubierto que tengo una relación amor-odio con la autoridad en general y trato de convivir con ello lo más coherentemente posible.

Vaya, no seré yo quien ponga la mano en el fuego por todos y cada uno de los miembros de los Cuerpos de Seguridad del Estado y mucho menos por la pareja de picoletos cabrones que me multaron por exceder en 14 km/m la velocidad permitida en la Ap-4 que no contentos con la recaudación privada, se fomenta la pública…

Pero romperé una lanza por todos ellos en general en estos tiempos que corren. Porque sí, mucho rajar de la policía pero todos nos mearíamos en las bragas si un buen día se presentan unos agentes de paisano en tu puesto de trabajo(o van a buscarte a la cola del Inem), te enseñan las placas y… “Necesitamos que nos acompañe, hay vidas en juego”…  ¡Subidón!.

Quizá ya no me apetezca ser policía… Pero asesor… ¿Quién no querría ser asesor de la policía?. Creo que debe ser el empleo que más mola. Si algún miembro o miembra de los cuerpos o cuerpas del estado o estada está leyendo esto y buscan asesor… ¡Soy su hombre(o mujer)!. Autónomo, coche propio y los cafés corren de mi cuenta.

El problema que tenemos en España es quizás es que percibimos a nuestras fuerzas de seguridad más como Los Hombres de Paco que como 24. En parte es porque reflejamos en ellos la “calidad” de nuestros delincuentes y, claro, aquí lo que abundan son los chorizos cutres y catetos. Desde políticos a yonkis navajeros, pasando por sindicalistas y futbolistas, empresarios y carteristas… Sólo se diferencian en las cantidades robadas y el método pero todos son igual de chorizos, cutres y catetos. Todos hablan igual. Si Sherlock Holmes hubiera sido español no se hubiera escrito una mierda sobre él y habría muerto de un chute.

Un chute se dieron sin duda los creadores de Elementary, cagándose en lo más sagrado y aunque me veo en la obligación de mencionarla porque no deja de ser una buena serie, no hablaré de esta remierda. Sí, por el contrario, de Sherlock que aunque con evidentes violaciones y licencias, me ha hecho apretar el culo en repetidas ocasiones.

¡Pero qué guión más cuidado, oiga!. ¡Qué realización, qué fotografía, qué montaje….!. ¡Qué interpretación!. ¡Qué musiquilla!. Además, han sabido dosificar bien la serie con minitemporadas de capítulos de más de una hora, como buenos camellos.

Sherlock Holmes es el primer asesor de la policía que se conoce. Supongo que con él se inventó la profesión y también se definieron algunos rasgos o características de este tipo de personajes; relación amor-odio con la autoridad, gran nivel cultural e intelectual y un compañero que ejercerá en más de una ocasión de canguro.

El Mentalista es una serie muy redonda, sobre todo en cuanto a trama y personajes se refiere. Patrick Jane es un mentalista que se hacía pasar por vidente que logró enfadar a un peligroso psicópata al hablar de él en un programa de televisión. Por ello, el psicópata conocido como John el rojo, asesinó a la mujer e hija de Jane y éste decide dedicar toda su existencia a atraparlo y matarlo. Para ello ayudará a la Brigada Criminal en la resolución de diferentes casos a cambio de estar al tanto de la investigación sobre John el rojo.

Para mi, una serie sublime, muy entretenida y con personajes secundarios muy cuidados, totalmente empáticos y con giros inesperados grandes y pequeños. Excesivamente recomendable.

 Castle es más desenfadada pero igualmente entretenida. Para mi tiene el aliciente de que Castle es un escritor(aunque de éxito, claro). También es un mujeriego(aunque de éxito, claro) y el tío es coleguita del alcalde de Nueva York(…). La historia es que convence al alcalde para que pueda acompañar en su día a día a una inspectora real para inspirarse en su nueva novela… Vaya, que se encaprichó con tirarse a una tía con uniforme y pistola. O imaginarlo al menos.

Enseguida Castle pasa de la observación a la interactuación, demostrando una imaginación desbordante pero finalmente resolutiva por lo que rápidamente pasa de invitado a asesor y puntualmente mecenas de la policía de Nueva York.

Irremediablemente queda rendido ante su musa(¿qué escritor no?), la detective pelirroja Kate Beckett. Obstinada, seria, profesional, madura, celosa de su vida privada… Una mujer con aplomo y valentía, trabajadora, constante… Todo lo que Castle no es ni de coña.

Pero Castle, a pesar de todo, es un padrazo y un hijo ejemplar. Vive con su madre “solterona” y su madurísima hija adolescente.

Una serie algo desenfadada, como decía antes, al igual que el personaje, interpretado por el genial Nathan Fillion… Nathan Fillion for president!!

Con cabida para el drama, el suspense, la intriga y la acción. Y sí, el amor también…

 En cuanto a Life, puede que Charlie Crews no sea un asesor de la policía, directamente es un inspector pero muy particular. Era policía, le culparon de un crimen, todos le dieron de lado(incluida su mujer) y fue a la cárcel. Y todos sabemos que le pasa a un policía en la cárcel.

Tras 12 años encerrado en una prisión de máxima seguridad y todos considerándole culpable, nuevas pruebas demuestran su inocencia. Es puesto en libertad e indemnizado con una cantidad repugnantemente alta con la que tiene asegurada toda una vida de lujos. Pero contra todo pronóstico, el bueno de Crews quiere volver a trabajar en la policía, como inspector.

Las cintas y libros de autoayuda y filosofía le acompañan siempre para contener la ira más encarnizada y diabólica con una desconcertante sonrisa, mientras en secreto trata de descubrir quien le tendió la trampa y porqué.

Su nueva compañera, Dani Reese, una demasiado atractiva agente de narcóticos degradada a vigilar que Crews no meta la pata con su peculiar nueva actitud/personalidad y su desconocimiento sobre los últimos avances tecnológicos, como los móviles o Internet.  Esta es la última oportunidad de Reese para no la echen del cuerpo.

Luego está Ted Early, con el que Crews entabló amistad, en prisión por malversación,  y ahora gestiona su fortuna y mantiene el fuego de la mansión encendido(no va con indirectas, aunque ¿quién sabe lo que pasaría en prisión entre esos dos?).

Una pena que no llegase a cuajar comercialmente y se quedaran en dos temporadas porque era buena de cojones.

 Si bien todos los anteriores son los asesores más molones con un punto cómico e infantil en mayor o menor medida, Shawn Spencer es un auténtico cachondo mental. Con Pysch, sí, habrá intriga, juegos mentales, asesinatos… Pero te partirás el ojete a cada momento. No serán las sonrisas cómplices que esbozábamos con los anteriores. No, he dicho “partirse el ojete“.

El padre de Shawn, un veterano y rudo policía, lo crió en solitario y desde muy pequeño lo entrenó para la deducción y observación, con la idea de que de mayor fuer un importante inspector de la policía.

Pero la cosa le salió rana y Shawn ha sido un bala perdida desde la niñez, arrastrando siempre a su inseparable e inseguro amigo Gus a las locuras más descabelladas, amparándose en las ideas que extraen de cómics, películas, videojuegos y demás mierdas que tanto nos gustan a los frikis.

La cosa es que finalmente, Shawn decide utilizar las grandes aptitudes que posee para montar una agencia de detectives… Con el matiz de que decide darse a conocer como parapsicólogo y afirmar que todas sus deducciones son en realidad informaciones que recibe del más allá, teatralizando improvisaciones cutrísimas sin ningún tipo de pudor.

La “chica” es la detective O`Hara, una aparente rubia medio-tonta(solo medio y aparente) que junto a su compañero el engreído, patán y escéptico detective Lassiter serán el enlace policial con Shawn y Gus.

La serie aunque no es friki en sí, está llena de frikadas con las que más de uno se relamerá. Yo lo he hecho.

 Otros asesores de las fuerzas de seguridad recientes de los que también me hubiera gustado extenderme son:

Monk, Convictos, Miénteme

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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