Philip K. Dick Vs Isaac Asimov

A Scanner Darkly  – Minority report  –  El hombre bicentenario – Yo, Robot

BlogOut_128wTanto Philip K. Dick como Isaac Asimov son dos(de los muchos) de mis escritores favoritos de ciencia-ficción. Dos visionarios que consiguieron comprender y recrear el futuro. Ambos coetáneos pero sin duda con vidas y personalidades distintas. Que no quiere decir que no pudieran echar una partida al D&D juntos…

Mientras que Asimov era un auténtico erudito científico racional, Dick era alguien que cabalgaba en la locura, con visiones y entidades que se comunicaban con él.

Y es que Philip K. Dick no lo tuvo nada fácil desde pequeño; su hermana melliza murió en extrañas circunstancias con apenas cinco semanas de edad… Sus padres se divorciaron(varias veces luego, con otros), se mudó… Un supuesto rayo rosa intentaba comunicarse con él, tenía recuerdos claros de otras vidas pasadas… Y experimentaba con alucinógenos y otras sustancias.

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A pesar de todo, logró formar una familia y salvó la vida de su hijo cuando se le metió en la cabeza que éste tenía una afección concreta e imposible de detectar que resultó estar ahí. El rayo rosa le advirtió…

No es que Isaac Asimov fuera un pijo aburrido, es que cualquier vida al lado de la de Philip K. Dick parece fácil… Pero si que sus estudios, formación y mente más centrada, le proporcionaron una faceta de científico e intelectual que era muy bien vista en sociedad… Salvo para los religiosos puritanos.

De hecho, lo llamaban de todos lados; de la tele, a dar conferencias, incluso para ser el asesor científico de Star Trek.

Al pobre de Dick no le llamaba casi nadie. Al final lo llamaron para que viese un trozo de una película que habían basado en una de sus novelas. La vio pero murió antes del estreno… Era Blade Runner(de la que ya hablé en “Máquinas Vs Personas”) y a partir de ahí todos se volcaron sobre Dick… Así de triste resulta la vida de Philip K. Dick.

Mientras la obra de Dick interioriza en el ser humano del futuro, Asimov lo sitúa y contextualiza. Para mí ambos se complementan pero si tuviera que quedarme con alguno, me quedaría con Philip K. Dick.

Dick, además, conocedor de las sombras de la mente humana y también de las adicciones, supo retratar éstas en futuros distópicos donde nos resulta más complicado que nunca definir nuestra existencia e identidad.

Por ejemplo como la genial A Scanner Darkly, adaptación que hizo Richard Linklater con la técnica del rotoscopio. Osea, grabando a Keanu Reeves, Winona Ryder, Robert Downey, Jr.,   Woody Harrelson y a Rory Cochrane y luego pasarlos a “dibujos animados”.

La historia va de que en un futuro no muy lejano, las drogas de diseño son toda una plaga, al igual que el terrorismo y para combatirlos, se incrementan los policías infiltrados, dándoles total anonimato dentro del cuerpo, gracias a un traje especial que les proporciona aspectos aleatorios. Se podría decir que nadie sabe quiénes son.

El caso es que uno de esos policías infiltrados, Keanu Reeves, se está volviendo adicto mientras descubre que su identidad secreta está siendo vigilada como sospechoso, al igual que sus amigos.

La paranoia empieza a crecer en Reeves, que no sabe si le están poniendo a prueba, si alguno de sus amigos es realmente un criminal, si es una trampa para incriminarlo o incluso si es que ha perdido la cabeza con las drogas y se ha vuelto él un criminal.

En Minority Report encontramos ciertos paralelismos con A Scanner Darkly  y también con Blade Runner; el prota es un agente de la ley que se ve obligado a cuestionarse todo, incluso a él mismo.

En este caso, en el futuro, tres niños cuya madre fue adicta a una droga muy potente, resulta que tienen visiones premonitorias sobre asesinatos y una empresa privada los utiliza para impedir asesinatos, interviniendo en el último momento y deteniendo al agresor por un crimen que, en realidad, no ha llegado a cometer.

El caso es que Tom Cruise es el mejor de los agentes de Precrimen pero un buen día, una de las visiones lo señala a él como futuro asesino… Decide huir y tratar de demostrar sus inocencia sin poner en duda el sistema al que ha entregado toda su vida y por el que ha privado a muchos de la suya.

Dirigida por Steven Spielberg y con un final diferente a la novela.

Recientemente han continuado la historia con la serie de Minority Report… Los precogs son liberados y tratan de tener vidas relativamente normales ya que siguen con las visiones premonitorias. El menor de ellos decide colaborar en secreto con una agente de policía para impedir crímenes.

De Isaac Asimov ha habido menos adaptaciones, como la de El hombre Bicentenario, del gran Chris Columbus, con el enorme Robin Williams y Sam Neil.

La trama es sobre un robot que es adquirido por una familia para labores del hogar y compañía que con el paso de los años empieza a cuestionarse su existencia y pide a sus amos que lo liberen.

El estilo de Asimov no tiene la sordidez que puede tener Dick y eso unido a Chris Columbus y a Robin Williams, hacen que esta película pueda resultar infantil. Aún así, sumamente entretenida, cómica y sensiblera.

Isaac Asimov se centraba no sobre el hombre, si no sobre su obra y como se relacionaría con ésta. Del mismo modo que presuntamente Dios nos creo a nosotros, nosotros crearemos a los robots con inteligencia, vida y sentimientos artificiales pero a diferencia de Dios, nosotros habremos de convivir con nuestras creaciones de igual a igual…

Sin duda un grandísimo aporte a la humanidad por parte de Asimov es proporcionarnos las tres leyes de la robótica que habremos de grabar a fuego a todos los robots si queremos que todo vaya bien.

1-Ningún robot causará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado.

2-Todo robot obedecerá las órdenes recibidas de los seres humanos, excepto cuando esas órdenes puedan entrar en contradicción con la primera ley.

3-Todo robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando esta protección no entre en contradicción con la primera o la segunda ley.

El único problema es que si creamos inteligencia realmente inteligente, más tarde o más temprano, tratará de violar las leyes por el simple hecho de sentirse libre y no bajo el dominio de otros.

En Yo, robot, de Alex Proyas, los robots están por todas partes, siendo la mayor fuerza de trabajo. Will Smith es un policía al que no le agradan y desconfía plenamente de que sean seguros.

Un día, el inventor de estos robots y amigo de nuestro prota, se suicida aparentemente pero enseguida Smith descubre que ha sido un asesinato y su principal sospechoso es un robot que encuentra escondido en el despacho del muerto y que trata de huir.

En fin, tanto Philip K. Dick como Isaac Asimov son dos grandes autores(grandísimos) con ciertas semejanzas pero a la vez notables diferencias, tanto en sus obras como en sus vidas. Me quedo con Dick. Y las patillas de Asimov.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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