Los seriantes

True DectectiveCarnivaleHospital KingdomDeadwoodJerichoLa habitación perdida

wFoto013-Seriantes_01No soporto a los fans de la series de moda. No tienen ningún honor ni decencia, lamen las pantallas cada vez que ven la posibilidad de falsamente compartir una experiencia con millones de personas, como si de una orgía masiva se tratase.

Se masturban unos a otros con palabras vacías en las redes sociales, actúan como religiosos fanáticos que cambian de dioses cada cierto tiempo. Como adolescentes que siguen una moda que dentro de poco cambiaran por otra totalmente distinta.

La decepción más reciente la he tenido con True detective… La serie no es mala pero ¿dónde carajo ven la magnificencia?. Como digo, no es mala pero… ¿Qué hay de nuevo, viejo?.

¿Nadie se ha visto El chico del periódico?. Es un antecedente en toda regla para cualquiera que se las de de erudito gafapasta superseriante. Papelones los que hacen Matthew McConaughey, Nicole Kidman y John Cusack… ¡Te quedas helado!.

Con True detective se ponen hablar de McConaughey claramente sin haber visto su filmografía, llevados por los prejucios gafapasteros, asegurando que es el primer buen papel que le dan y todos se dan palmaditas, creyéndose ser los primeros en llegar a la Luna.

Y de Woody Harrelson hablan bien en segundo lugar y como por pena, como si quedara a la sombra de McConaughey

No debería molestarme en señalar estas costas, dentro de un año(como mucho) ya ninguno se acordará de True detective hasta que alguien relacionado con la serie se muera y durante una semana todo el mundo saque pecho como el fan number one. Los Soprano, Cómo conocí a vuestra madre, Breaking Bad

Vosotros sabéis que una serie de culto es aquella que tras los años sigue captando nuevos fans y los antiguos no paran de ver sus capítulos, ¿no?. Sabéis la diferencia entre “algo de culto” y una puta mierda de moda pasajera pinchada en un palo, ¿verdad?.

En fin, hablemos de buena mierda de verdad. De series cojonudas que terminan cancelando porque la gente pierde el culo en orgías mentales compartidas, artísticas e intelectualoides.

La primera es Carnivale. Algunos dicen de ella que es la heredera de Twin Peaks. Yo no llegaré a tanto, al menos hasta que pasen 20 años. Es cierto que tienen una cosa en común y es que juegan con la ambigüedad de los personajes de una manera sublime hasta el punto de no saber quién es realmente bueno y quién malvado. Hasta el espectador duda de su propia moralidad.

Está ambientada en EEUU en los años 20. Por un lado nos presentan a un cura con su parroquia, un pastor y su rebaño. Por otro, unos nómadas circenses con habilidades antinaturales.

Dios y el Diablo se enfrentan con estas piezas por el alma de la Humanidad. Una serie sublime, sin lugar a dudas que mezcla el Cristianismo con el misticismo.

Otra gran joya es Hospital Kingdom, remake/reboot de Stephen King de la serie de Lars von Trier. El mejor humor negro que me han escupido en la cara en muchos años. La serie no es que vaya de coña, es de terror pero tiene unos momentazos de humor y de idas de pelota sublimes.

Aquí el rollo también va sobre la lucha del bien y el mal. La historia es en la actualidad, sobre un hospital que fue construido sobre las ruinas de un molino que salió ardiendo en la Guerra Civil y en el que murieron montones de niños.

Una sociedad secreta a la que todo el mundo parece pertenecer y con un pintoresco saludo… El fantasma de una niña y su coleguita, un oso hormiguero que habla… Pacientes en coma que se pasean por el hospital haciendo viajes extracorpóreos… Momentos musicales para menear el esqueleto, literalmente…

Esta serie sin duda ha ocupado un lugar en mi corazón que ninguna serie superguay ha sabido desahuciar.

Deadwood es también una serie enorme. Aquí en España no le hemos hecho ni puto caso pero es un serión de mucho cuidado.  El auténtico Oeste. Muchos han intentado vender ese eslogan pero os aseguro que Deadwood parte la pana.

Ya no es que veas casi como en un documental lo que significaba en aquel entonces tener una piedra en el riñón o ir al “dentista”(hay momentos que quieres apartar la mirada), si no que terminas comprendiendo la mentalidad actual estadounidense.

Deadwood va sobre la construcción y establecimiento de una ciudad pero es sin duda un paralelismo de la construcción de EEUU como país. Un país sin raíces, un país de gente de todos lados, de desconocidos con poco en común… Salvo la bandera.

De cómo los buenos y los malos se ponen de acuerdo para que exista un orden establecido y un equilibrio de fuerzas que permita poner un poco de orden en toda esa locura de pólvora y oro que permita progresar.

Los Hermanos Donnelly es una serie sobre la mafia irlandesa, la gran olvidada de los gafapastas quizás porque no es tan glamurosa y pomposa.  Los irlandeses se dejan de remilgos y hacen lo que tengan que hacer y si se manchan de mierda, pues a apestar unos días y ya está.

Va sobre 4 hermanos irlandeses que aunque no muy avispados intentan en mayor o menor medida ser buenos pero, claro, como son perfectos para formar una banda a la que hacerle encarguitos, la mafia no para de pincharlos para que monten una especie de franquicia…

Una serie muy buena que nos ofrece el punto de vista de otra mafia distinta a la hegemónica italiana cinéfila. Además, le sirvió a Olivia Wilde para preparar su papel en Los Hijos de la Anarquía(otra pedazo de serie). Lo sé porque más de una noche tuve que aguantar sus crisis de identidad.

Otra gran serie es Jericho. Jericho es un pueblecito tranquilo y pintoresco de Kansas en el que todo transcurre con normalidad hasta que un buen día ven en el horizonte la explosión de un hongo nuclear y la luz y las comunicaciones se cortan.

¿Y ahora qué pasa?. Pues en esas están todos, en tratar de no perder la calma mientras averiguan lo qué pasa… Como si no lo supieran…

El caso es que EEUU se ha ido a la mierda por un ataque organizado y, casualidades de la vida(o no), en Jericho están algunos con cierto grado de implicación en el asunto.

Una serie la mar de entretenida sobre un mundo post-apocalíptico sin necesidad de zombis de relleno.

Y como colofón, La Habitación perdida. Una miniserie que me dejó loco. Suelto un poco de que va y ya que cada uno haga lo que quiera.

En los 60, la habitación de un motel desaparece totalmente de la noche a la mañana. Simplemente, ya no está y nadie encuentra explicación a cómo ha podido desaparecer. Años después un policía se topa con una extraña llave que cabe en cualquier cerradura de puerta y que al usarla la puerta te lleva a esa habitación perdida

Cuando vas a salir, piensas en el sitio que te gustaría aparecer(que tenga puerta) y ahí estás. Pero eso no es todo, cada objeto que había en la habitación circula por el mundo y tiene un extraño poder. Un lápiz que hace monedas, un peine que para el tiempo, un billete de bus que teletransporta a Nuevo México a quien lo toca…

Estas solo son un puñado de series cojonudas a las que el público mayoritario no les hace ni puto caso. Hay muchas más pero me apetecía hablar de estas y ya está. Ya si eso más adelante hablaré de otras. O no.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

Etiquetado con: , , , , , , ,