Los espías me dan risa

Superagente 86 – Espías como nosotros  – Red – Quemar después de leer

Sí, ya sé que hace unos meses publiqué la entrada “Quiero ser espía” pero ¿qué hay mejor en esta vida que reírse de uno mismo?. Además, me he dado cuenta de que de las secciones recurrentes del blog, la de “…me da risa” es la que menos entradas tiene, así que… ¡Alehop!.

El caso es que si nos ponemos a pensar detenidamente, no deben de haber muchos espías en la actualidad ya que tampoco hay mucho que espiar, al menos no como antes. Quiero decir, hoy en día, cualquier dictador que se precie sube a internet videos detallados de desfiles de sus tropas y enseñando(hasta probando) todo su arsenal. Estoy seguro de que si se lo pides, te manda al mail el listado detallado de efectivos, munición, alcance de ataque…

Además, ya no nos queda por lo que competir; ya todos saben hacer armas de destrucción masiva o si no, tienen a quien comprárselas. Ya no nos hace falta espiar a nadie para averiguar cómo se hace una bomba atómica, ya se han inventado unas cuantas formas para destruir el planeta y al ser humano y están al alcance de todo, hasta que no nos expandamos por el universo no necesitamos más investigación armamentística.

El espionaje actual supongo que se reduce al ciberespacio, tanto a la sustracción de información, como a crear falsa información para despistar a los “enemigos” y también inutilizar sus sistemas.

Vaya, que es sustancialmente significativo que en los tiempos que corren, alguien como el pequeño Nicolás nos la colase haciéndose pasar por espía y, además, de alto nivel pero en fin, esto es Esparta.

Pero… ¿y si de verdad fuera espía y ese es el nivel de nuestros agentes secretos y también el de los extranjeros?. Es decir, pudiera ser que, en este mundo en el que los líderes mundiales son tipos como Bush o Trump(o los patrios que tenemos), las agencias de inteligencia están en esa línea, a lo Mortadelo y Filemón o Anacleto, agente secreto. ¿Por qué no?. No veo tan descabellado que el mundo sea así, con sus fuerzas de la libertad a lo Team America.

El caso es que ya de pequeño me percaté de ello, a parte de los personajes de los tebeos ya nombrados, en la tele ponían Superagente 86. Yo estaba muy enganchado a James Bond y que la serie fuera sobre el espionaje me atraía aunque no que fuera una comedia.

En aquel entonces yo no era capaz de ver de manera cómica el asunto de los espías, para mi era algo muy serio pero como estaba obsesionado por descubrir todos los tipos de gadgets que pudieran existir me fui enganchando a la serie hasta que terminé encontrándole la gracia.

Si me hubiera cogido un poco mayor, sabiendo que era de Mel Brooks, seguro que la hubiera disfrutado más pero la realidad es que no la seguí con mucho ahínco y no soportaba la repetitiva escena de las puertas abriéndose y cerrándose.

La historia va de una pareja de agentes secretos  estadounidense de la agencia llamada CONTROL cuya agencia enemiga(rusa) es KAOS y nada, sus misiones, sus secuestros y sus cosas.

Espías como nosotros, del gran John Landis,  me cogió a las puertas de la adolescencia , convirtiéndose junto alguna más y a las “10 parodias de mi infancia” en mis referentes en cuanto al humor se refiere

En esta historia maravillosa, un ingeniero informático del Pentágono y el vividor hijo de un diplomático que anhelan ser agentes secretos y vivir aventuras, son escogidos para dicho puesto pero para que sin que lo sepan, hacer de señuelo mientras los verdaderos espías realizan la auténtica misión.

Un clásico con Chevy Chase y Dan Aykroyd.

Hace unos años vi la de Red y la verdad es que tenía su gracia. Muy bien hecha, en gran parte(o toda) por el reparto de lujo;  Bruce Willis, John Malkovich, Morgan Freeman, Helen Mirren, Mary-Louise Parker

La historia va de que un espía jubilado y aburrido que está corteja vía telefónica a una teleoperadora sufre el intento de asesinato de unos sicarios, lo que pone en el punto de mira a la chica y por lo que es agente retirado irá a protegerla y conocerla en persona mientras intenta averiguar la razón de que quieran matarlo  con la ayuda de viejos compañeros.

Basada en un cómic que no me he leído y con una segunda parte que sigue la misma línea que la primera.

Con Quemar después de leer, de los hermanos Coen, me divertí más, con ese humor absurdo a través de personajes absurdos y a la vez, cotidianos.

Un empleado de un gimnasio encuentra un cd en los vestuarios con las memorias ficticias de un analista de la CIA que siempre ha soñado con ser algo más. El empleado cree que se tratan de informes secretos de alto valor, se lo cuenta a una compañera y juntos planean chantajear al dueño del cd pero todo lleva a una serie de malentendidos en el que terminan implicándose la mujer del analista, el amante de esta, el dueño del gimnasio…

Un reparto también de lujo, como la anterior película; George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Tilda Swinton, Brad Pitt

En fin, de todas las parodias de espías, la que más me ha gustado es la serie de Chuck, de la que ya hablé en la entrada “Un mundo 2.0“. Ala, esta entrada se autodestruirá en cinco, cuatro, tres…

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

Publicado en ...me da risa, Ultimas entradas Etiquetado con: , , , ,
  • Jacobo Ríos

    Sigue sin convencerme el tema de espías más allá de la comedia como ya dije en la otra entrada al respecto, pero justo los ejemplos que has puesto no me dicen nada. ¡Cómo odio a los hermanos Coen! Están sobrevalorados a más no poder…
    Top Secret es la respuesta a todo.

    • Top Secret es de la resistance aunque salga algun espia 😛

      ¿”Espias como nosotros” no te gusto? Eso si que deberias de mirartelo

    • Jacobo Ríos

      Espías como nosotros te la mencioné en otra entrada hace tiempo diciendo que sí me gustaba, pero vuelvo a lo de siempre, está bien, pero ya

    • Han, pos eso, que me sonaba haberte leido con anterioridad que te había molado y como no la apartabas de la quema, me parecio bipolar

    • Jacobo Ríos

      Jajaja, na porque estaba generalizando jejeje, en lo único que no soy bipolar es en los gustos cinematográficos