Leyendas urbanas 2.0

Polybius¿Cual es la frecuencia, Kenneth?John Titor

     Una de las cosas que agradezco de haber crecido al lado de una base americana es el haber percibido cierta subcultura con naturalidad y, no nos engañemos, hasta en eso son más avanzados que nosotros. La prueba más fehaciente de ello son las leyendas urbanas; mientras ellos ya tienen infinidad de leyendas urbanas relacionadas con la tecnología e Internet, las nuestras aun están en un curva, advirtiendo a todo el que pasa que… ¡No hay Wifi!.

Por suerte, como decía, en Rota los niños(…) nos podíamos(podemos) permitir el lujo de  fantasear con cosas que otros niños de España no… ¿Vertidos radioactivos en el agua?, ¿Ovnis?, ¿Supersoldados fallidos?, ¿suplantadores de identidad?, ¿escuchas de la CIA?…

No es que viviésemos en América(nada más lejos) pero eran/son nuestros vecinos, literalmente, y dicha cercanía intensificaba los poderes de Hollywood y demás historias…

Recuerdo que de alguna manera se me metió en la cabeza que los americanos tenían un sofisticado sistema de escuchas que daba un aviso con frases clave como “Quiero matar al presidente”. Durante 3 o 4 días, descolgaba el teléfono de casa y decía en el tono más grabe que un niño podía decir “I want to kill the president“. Luego me quedaba mirando por la ventana pero nunca llegó a aparecer ninguna furgoneta.

No recuerdo cuando fue la primera vez que escuché hablar del juego Polybius, sé que era pequeño y que quedé conmocionado. Una supuesta máquina recreativa que de alguna misteriosa y macabra manera hacía que sus jugadores se volvieran locos y se suicidaran.

Para cuando yo empecé a ir a los recreativos ya habían pasado un puñado de años desde que en 1.981 comenzase el rumor al otro lado del océano, así que para aquel entonces ya estaba más que consolidado. Era una leyenda urbana con pedigrí.

Al parecer todo había sucedido en Portland(EEUU). Al calor de las teorías de la conspiración, sobre todo del ya famosísimo proyecto MK-ultra, comenzaron rumores sobre un nuevo juego que parecía estar haciendo furor entre los chavales pero ninguno recordaba exactamente en qué consistía, ni siquiera si lo había llegado a jugar o haber visto por sus propios ojos…

Esta singularidad hizo que todos los chicos quisieran jugar o al menos decir que habían jugado para poder fardar, así que se produzco un efecto de bola de nieve. En poco tiempo todo el mundo conocía la existencia del juego pero nadie lo había jugado… Al menos nadie recordaba haberlo hecho.

Comenzaron rumores sobre hombres enchaquetados de negro con gafas de sol que aparecían por la salas recreativas a la hora del cierre; primero llevaban una máquina del juego, la dejaban unos días y luego se la volvían a llevar, desapareciendo…

Y sala recreativa por la que supuestamente pasaban… ¡Zas!, siempre había un grupo de chicos que empezaban con terrores nocturnos, alucinaciones, cambios en el carácter… Y alguno terminaba suicidándose.

Así pues, cuando empecé a ir a los recreativos me andaba con mucho ojo. Si traían una máquina nueva, siempre la evitaba un par de semanas. Muchas veces daba vueltas innecesarias para no pasar por algún ángulo en que viese aunque fuera de refilón la pantalla y evitar cualquier tentación o accidente. Aunque no llevasen el nombre de Polybius. Si era nueva, era un peligro potencial.

Los hombres de negro no eran tontos; si los habíamos descubierto y querían seguir experimentando con el juego, le habrían cambiado de nombre.  Sea como fuere, yo no lo jugué. Al menos que recuerde…

A los pocos años, renació otra conspiranoia muy llamativa. En 1.994, un tal William Tager mató a disparos a un técnico de la NBC. Se veía que el susodicho no estaba bien de la cabeza, así que empezó a recibir tratamiento psiquiátrico.

El tipo estaba más que hundido, decía que venía del año 2.265 y que había llegado en 1.986. Él era un recluso en su tiempo y le habían prometido la libertad a cambio de ser el sujeto de experimento para el primer viaje en el tiempo.

Tenía una fecha concreta para volver pero por un pequeño delito estuvo un mes encarcelado en nuestro tiempo, con lo que la fecha para su vuelta pasó. A partir de ahí, todo fueron problemas. Al parecer tenía un chip implantado en el cerebro que le mantenía en comunicación con su tiempo(podía recibir instrucciones o información pero no enviar) y al no haber vuelto, dieron por hecho que se había fugado y comenzaron a saturar de información el chip para, literalmente, tratar de freírle el cerebro.

Sin saber cómo arreglar las cosas, Tager se topó por las calles con un hombre idéntico a su vicepresidente de 2.265, Kenneth Burrows, el hombre con el que había hecho el trato. No dudó en golpearle para tratar de sacarle en que frecuencia trabaja el chip de su cerebro para anularlo.

¿Cual es la frecuencia, Kenneth?“. El psiquiatra reconoció inmediatamente la pregunta. Efectivamente, en 1.986, el conocido periodista Dan Rather(NBC) había sido atacado y golpeado por un individuo que no paraba de decir: “¿Cual es la frecuencia, Kenneth?“. El individuo se había dado a la fuga y no se había sabido más de él hasta entonces, a pesar del revuelo montado ya que la (supuesta) víctima era un personaje muy popular.

Llamaron a Dan Rather y éste identificó a Tager como su frenético agresor de aquel entonces.

Pero tal y como Tager predijo, iría perdiendo facultades mentales si no anulaban el chip. Tras explicar porque atacó en el pasado a Rather, no dio una explicación clara sobre el porqué había asesinado a aquel técnico de la NBC años después, sólo balbuceaba sobre frecuencias y mensajes que saturaban su cabeza(¿spam?)así que poco más pudieron sacarle al condenado y su historia se fue diluyendo mientras la leyenda crecía y REM hizo una canción.

 Pero la mejor conspiranoia para mi es la de John Titor. En el 2.000, en pleno apogeo de Internet con sus foros y el IRC(canales de chat), en una discusiones sobre los viajes en el tiempo, un usuario empieza a llamar la atención ya que da explicaciones y detalles muy difíciles de comprobar pero que dan que pensar a los más eruditos.  Bombardeado continuamente por preguntas, finalmente no le queda más remedio que confesar que es un viajero del tiempo, concretamente del 2.036.

Su misión era recuperar un ordenador modelo IBM 5100, compatible con el lenguaje de programación que usaban en el futuro para algo clave ya que tras la Tercera Guerra Mundial, se había perdido cualquier máquina que trabajara dicho código.

John Titor había regresado primero a 1.975 con un éxito nulo, por lo que había ido al año 2.000, confiando que gracias a la ya existencia de Internet, le resultaría más fácil localizar un modelo de dicho ordenador. Además de recopilar ingentes datos de información de la época ya que, como él mismo indicó, venía del futuro pero del futuro de un universo paralelo puesto que todo lo que se había encontrado no era igual al pasado que recordaba.

Mantuvo conversaciones con muchos usuarios, brindando supuestas predicciones, como que pronto habría un presidente de EEUU negro. También habló de primero una guerra civil y a continuación la Tercera Guerra Mundial, iniciada en Oriente Medio y que enfrentaría a Oriente y Occidente. La propagación de un virus similar al SIDA pero exponencialmente más contagioso y mortífero…

Igualmente también posteo algunas fotos del interior de su “Unidad de desplazamiento temporal” y explicó su funcionamiento, tanto mecánico como mecánico-cuántico… Sus amplios conocimientos científicos sobre los viajes en el tiempo y sobre programación, hicieron que se ganase a todos con los que hablaba a pesar de que en más de alguna ocasión dio información contradictoria sobre si mismo o el futuro del que venía.

Pero de repente, al año siguiente, en el 2.001, dejó de escribir. Los foros donde escribía cerraron o se eliminaron… Los que habían conversado con él, ahí seguían, se preguntaban los unos a los otros por él y enseguida pusieron toda la información en común. La leyenda despegó.

Yo ya era mayorcito pero me volví a instalar el IRC y emprendí mi propia e infructuosa búsqueda de John Titor… Hasta hoy.

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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