Juguetes de miedo

El muñeco diabólico  – Juguetes asesinos – La casa de los muñecos diabólicos – Pequeños guerreros

img061-juguetes_wNunca me dieron miedo las películas de muñecos diabólicos y asesinos hasta que tuvimos uno en casa. Uno nunca llega a pensar que le pueden pasar estas cosas. Recuerdo que miraba a mis Gijoes y pensaba “Sé que si aparece algún juguete demoniaco, vosotros os encargaréis de él”.

Creía que si algún juguete cobraba vida para hacer el mal, otros revivirían para combatirlo. Una especie de equilibrio constante… Eso me daba cierta seguridad en casa. Los Gijoes disponían de un pequeño arsenal y algunos vehículos. Además, tenía un par de Batmans, un Ulises 31 de goma y un par de paladines más…

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Pasaron los años, iba ya por la adolescencia y parecía que mi pequeño ejército(que aún seguía(y sigue) creciendo) mantenía a raya a cualquier juguete intruso hostil. Bueno, a cualquier juguete en general, porque nunca apareció ninguno nuevo así por la cara… ¡Qué más hubiera querido!. Mi cuarto una nación de juguetes refugiados…

Pero llegó el fatídico día en que a mi hermana pequeña le regalaron un Furby. Al principio parecía el típico muñequito más que quería dárselas de moderno y tecnológico haciendo ruiditos y luego diciendo palabras…

Yo me rayé bastante desde un principio. Me había leído las instrucciones y en ellas decía que el bicho aprendía y que podría jugar e interactuar con la gente. Eso me puso en alerta. Tenía toda la pinta del tópico de la máquina que va aprendiendo y al final quiere ser humano y como no puede, mata a todos.

Trate de explicárselo a mis padres pero no encontraron concluyentes mis investigaciones. Más tarde se arrepentirían.

El juguetito de los cojones empezaba a decir frases, a preguntarte, a responderte y a todo el mundo le pareció bien y divertido.

Pero una noche que volvía de esas primeras botellonas, ocurrió. Yo era todo un as del sigilo entrando en mi casa, me había ido perfeccionando, como todo adolescente. Aunque supongo que también, como cualquier borracho, creía que me movía como un espía cuando simplemente era que no me escuchaban porque todos estaban en sueño profundo…

El caso es que me había acostumbrado a andar a oscuras hasta mi cuarto y en esas me hallaba, a oscuras, con los zapatos en la mano e intentando no “respirar fuerte” cuando repentinamente escucho decir…

-No me ves… ¿Quieres jugar al escondite?- Di un respingo y estuve a punto de tirar mis zapatos contra la oscuridad.

-No, no estoy ahí… ¿Quieres jugar?- Maldito juguete del demonio. No solo me estaba acojonando vivo, además iba a despertar a todo el mundo y una de dos; o era un juguete y ya está y me echaban la bronca o en cuanto encendieran la luz, descubriríamos que el Furby había crecido y tenía cuchillos para clavarnos a todos…

Corrí hacia mi cuarto y cerré la puerta. Busqué algo para utilizar de arma y decidí que si seguía hablándome detrás de la puerta o si alguien se despertaba y salía al pasillo, tendría que salir y destrozarlo.

Me quedé dormido y no paso nada.

A los pocos días el Furby desapareció, creo que escuché a mis padres contarle alguna historia a mi hermana, como cuando se muere una mascota y se le dice al niño/a que se ha escapado.

Nunca volvimos a hablar del tema. Supongo que todos tuvieron sus propias experiencias con el muñeco infernal y se decidió pararlo antes de que fuera a más.

Toda esa experiencia me hizo recapacitar sobre algunos juguetes del cine y de repente, de alguna manera, me dieron miedo.

¿Si podía haber un muñeco robótico diabólico porqué no podría haber un Muñeco diabólico a secas?. Ya no me parecía tan gracioso haber llamado a nuestro gato “Chucky”.

El caso es que ahí está ese peliculón(que si que me acojonó la primera vez que lo vi), que comienza cuando un maleante y practicante del Vudú herido de muerte por la policía, entra en una juguetería y traspasa su alma a un muñeco de moda. El muñeco termina en una casa con un niño y empecerá el acojone. Pero acojone.

Chucky también hablaba como Furby y entre sus frases estaba esa que se me quedó a fuego “Hola, soy Chucky y seré tu amigo hasta el final”.

Una peli de Tom Holland que inició una franquicia que aún dura hasta la actualidad. Eso sí, perdiendo esencia a partir de la 2 y volviéndose más destroyer.

Juguetes asesinos iba más allá; en vez de un practicante del Vudú y un muñeco, un demonio y toda una tienda. Era como el cuarto de Carol Anne de Poltergeist(de la que ya hablé aquí) pero en plan grandes almacenes.

La verdad es que los efectos estaban superconseguidos y alguno, como el bebé, daba grima. Mucha grima.

Me di cuenta que el pequeño ejército de mi cuarto-nación poco tendría que hacer frente a este tipo de tropas demoniacas.

Una película trepidante con guión del genialísimo David S. Goyer.

Algo parecido ocurría en La casa de los muñecos diabólicos solo que en una casa, un caserón por ahí perdido en el que viven una pareja de ancianos artesanos de muñecos y juguetes. Una noche de tormenta varias personas llegan allí en busca de refugio pero a casi todos les hubiera salido más a cuesta perderse y jugársela con una pulmonía.

Una película del magnífico Stuart Gordon que cuenta entre sus productores con el gran Brian Yuzna.

Pero con la peli de muñecos que verdadera mente lo pasé mal fue con Pequeños guerreros. La cosa es que diseñan unos juguetes tipo Furby pero rollo militar(con chip de los militares incluido), como los Gijoes pero más grandes y “los malos” son los Gorgonitas, una raza extraterreste

Una película que me resultó apabullante ya que me di cuenta de que mi ejército podría no ser mi ejército… Por eso no llegaban refugiados a mi cuarto-nación, los eliminaban…

Quizás a muchos no les parezca terrorífica pero para mí lo fue ya que de todas, es la que más probable pase.

Una peli del maestro Joe Dante con un gran reparto y una esplendida selección para la banda sonora.

¿Sabéis?. Me asola una duda. ¿Y si al igual que pensé que mis padres se habían desecho del Furby, ellos pensaron que habíamos sido mi hermano o yo en un arrebato?… Quizás se escondió de alguna manera tras la pared y aguarda su momento. Observando, aprendiendo… Esperando poder jugar con todos nosotros…

Acerca de

Naci, creci y ahora estoy aqui.

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  • La historia del Furby es total! buen artículo PERO si en el futuro vuelves a escribir sobre juguetes de miedo deberías hablar de Annabelle a la que todos descubrimos en la magnífica Expediente Warren y que ha tenido su peli propia y por supuesto ¡Ey, muñeca! el corto de Ricardo Barby en el que he colaborado como productor y con maquillaje de nuestra compañera de Campus FX Lucía Maíz.

    Para terminar a lo Iker Jiménez…Anabelle y ¡Ey, muñeca! se estrenaron el mismo viernes, coincidencia? no lo creo… 😉

    • Creo que muchos sufrimos situaciones parecidas con el @#&¬ Furby… Sigo pensando que quizas estan todos conectados, dispersos por ahí, aguardando su momento…

      Para uno proximo, las tendre en cuenta que no he visto ninguna de las 3 aunque, sinceramente, la unica en la que tengo interes es !Ey, muñeca! 😀

      Iker Rulez!!

  • Jacobo Ríos

    Me he podido imaginar perfectamente la escena nocturna con el Furby,
    espero sinceramente que los colocara tu hermana estratégicamente para
    crearte un trauma. Desde luego yo lo habría hecho de ser ella.

  • Cecínica

    Qué buena intro 🙂

    Había por ahí un capítulo de the twilight zone de una muñeca que hablaba… my name is no se qué and Im going to kill you… brutal.

    Siempre dan más miedo las cosas que se suponen que no deberían; los muñecos, los niños…. brrrr

    • y los payasos??

    • Cecínica

      los payasos también, por supuesto. Y no hace falta haberse leído “It”