Gobierno global

Star Trek – Starship Troopers – The Expanse

Todo territorio, todo pueblo, nación y hasta barrio tiene su propia identidad. Los bloques de pisos, las casas, las familias y, al final, el individuo: la unidad básica de identidad y, para mi, la única y verdadera.

Me parece perfecto que haya gente por ahí que diga que es de Triana, en vez de Sevilla o de Brooklyn, en vez de Nueva York; uno suele nacer, criarse y/o vivir en un área concreta. Puede que cambie de lugares a lo largo de su vida pero se sentirá de algún sitio concreto, se identifique o no con sus paisanos.

Y es que por ser de un mismo lugar no significa que haya que ser igual. No todos los españoles duermen la siesta ni todos los ingleses toman té; hay alemanes que no beben cerveza y americanos que saben que aparte de América, está el resto del mundo.

Está bien sentirse orgulloso de la identidad de uno y diferenciarse de otros pero yo le pediría a la gente que alza cualquier bandera que piense que todos somos personas y, en el fondo, iguales. Lo mismo me da que seas de aquí o de allí.

Cada uno es cada uno, más allá de que haya nacido en un lugar u otro pero lo cierto es que en la mayoría de casos, la gente no sabe quién es y se agarra a lo primero que encuentra. A algunos les parece perfecto creer simplemente que su ADN determina quiénes son. Por ser de un sitio u otro o por tener un color de piel determinado, piensan que son herederos de una identidad que corretea inalterable por el tiempo. Es más cómodo que te digan quién y cómo eres a descubrirlo por ti mismo.

Ya comenté en “La sociedad es la culpable” y en “Maldita ciudad” que la identidad de uno termina donde empieza la de otro y que está muy bien agruparse y todo eso pero que no hay que dejarse engullir por eslóganes, pancartas, banderas y chapitas.

Dicho esto, tenemos que pensar a lo grande. Más tarde o más temprano necesitaremos un gobierno global, para toda la Tierra y más vale que vayamos ya trabajando en ello y no esperar a que las circunstancias nos obliguen a improvisar.

En algún momento empezaremos por necesidad a colonizar otros planetas y puede que entonces, si no antes, contactemos con otros seres o simplemente las colonias quieran independizarse.

¿Os imagináis que vienen los extraterrestres en plan de manera oficial y tienen que ir hablando uno por uno con todos los líderes mundiales?. Trump, Putin, Jong-un, Rajoy… Seguro que al tercero o cuarto encuentro, pararían las entrevistas y se largarían para no volver pero no sin que antes alguna potencia les lanzara un misil nuclear, por prevenir o algo.

Según yo lo veo, tenemos dos opciones. O seguir siendo países sueltos con alguna que otra alianza y terminar guerreando entre todos hasta que alguien se imponga o ir ya trabajando y concienciarnos de que somos terrestres y necesitamos un gobierno global.

¿Os imagináis dentro de cien años alguien en una estación espacial de Alfa Centauri presentándose diciendo que es de Triana o de Brooklyn?. Aunque ahora que lo pienso, no sería de extrañar.

En fin, ya en “Star Trek” queda reflejado todo esto. La Tierra es un planeta cojonudo, con un gobierno global afable y todo es muy guay y, a su vez, la Tierra pertenece a la Federación Unida de Planetas.

Lo de que todo es muy guay lo digo porque que la Tierra esté unificada provoca que la raza humana también lo esté. En Star Trek, a los humanos no les importa el color de piel de otros humanos ni su género. De hecho, la serie original rompió todos los moldes en los sesenta al mostrar en pantalla el primer beso interracial (Kirk y Uhura).

Sí, ¿qué le vamos a hacer?. El futuro nos traerá también una militarización. La Tierra necesitara marines patrullando el espacio, vigilando que nadie quiera venir a jodernos. Ya está en nosotros en tener algo idílico como Star Trek o algo más realista como Starship Troopers.

Aquí, si no haces el servicio militar(que es opcional) no puedes votar y cosas así. Eso sí, también hay que tener en cuenta que una raza alienígena de insectos gigantes está en guerra con nosotros y, claro, está feo no querer combatir pero bueno, si no quieres, puedes seguir con tu vida pacífica y/o pacifista y eso.

Aquí volvemos a lo mismo, no hay diferencias(solo en cuestión de gustos)acerca del color de piel y el género de cada uno hasta el punto de que los marines, se duchan todos juntos, como si nada, tengan pene o vagina.

Debo reconocer que yo estoy en contra de las duchas comunes pero, oye, si tienen que ser, que al menos pueda ver tetas y no solo rabos.

La serie The Expanse, basada en novelas, nos plantea un futuro en el que el sistema solar está totalmente colonizado. Hay dos potencias principales, la Tierra y Marte, que se independizó de la primera. Por otro lado están los habitantes del cinturón de asteroides, que son explotados por ambas potencias.

Marte ve a la Tierra como unos cabrones y el sentimiento es reciproco, lo que los ha llevado a una guerra fría. A su vez, los cinturonianos quieren independizarse de ambos, a los que consideran igual de hijos de puta.

Aunque nos presenta un futuro en el que la raza humana seguirá desunida, al menos todas las diferencias se resumen únicamente en si son de la Tierra, de Marte o del Cinturón. Ni los genitales ni su color importan.

Una serie cojonuda, me lamento de no haber conocido las novelas antes.

En fin, no es que haya todo un mundo más allá de nuestro pueblo o país, es que hay un puto universo, tan grande y basto que por ahora lo consideramos infinito. No sé como lograremos que los Trump, Putin o  Jong-un de turno se pongan de acuerdo en que son iguales, que hay que elegir un mando común y acatarlo pero ese es el camino. Ya lo decía Bob Marley, “Un amor, un corazón. Juntémonos todos y estemos a gusto”.

 

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Naci, creci y ahora estoy aqui.

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