Como una cabra

Alguien voló sobre el nido del cuco – Birdy – El rey Pescador – El castor – Goats

BlogOut_091wEstamos todos locos. Por mucho que muchos nos pongamos de acuerdo en que algo es como es, siempre habrá alguien que no lo vea así y la historia nos ha demostrado que no porque todos estemos de acuerdo(o la gran mayoría), tengamos que estar en posesión de la verdad.

Eso no quiere decir que todo vale, nada más lejos. Al contrario, todos deberíamos pensar que nuestra forma de ver y/o entender la cosas es la equivocada. Nuestra pero equivocada. Cogerle cariño pero ya está. Poner una piscina hinchable en nuestra parcela de realidad y disfrutar de ella pero no dar por culo al vecino. Prohibido hacer ruido en la hora de la siesta y a partir de la media noche.

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La sociedad es la culpable de que nos creamos nuestras propias mentiras y no hablo de que los gobiernos o las corporaciones conspiren para manipularnos, como a la mayoría le gusta pensar; nosotros mismos nos contamos mentiras frente al espejo por las mañanas y es ahí donde empieza todo.

Hay que ducharse, hay que afeitarse, maquillarse… Nos miramos y pensamos que somos atractivos o, al menos, que tenemos un punto, un algo, un no sé qué… Tenemos cierto carisma. O mucho. Somos especiales.

Y salimos a la calle diciendo “Buenos días”, “¡Qué guapa estás hoy!”, “¡Vaya partido el de ayer!”…

Nos juntamos en pandillas y en manadas, según los dioses que adoremos o los monstruos que temamos y fomentamos lo común en una orgía de almas y consciencias en la que perdemos cualquier rastro de individualidad y perseguimos lo único, lo distinto.

La endogamia del pensamiento nos lleva a señalar quiénes están locos y quiénes no. A encerrar a unos y dejar libres a otros. A decidir quiénes son los renglones torcidos de Dios

En Alguien voló sobre el nido del cuco tenemos al magnífico Jack Nicholson cuya única locura es entender a los locos y disfrutar de su compañía. En ese sentido, al internarse en un psiquiátrico buscará en todo momento normalizar su situación y la de sus compañeros/nuevos amigos, sin darle mucha importancia a las locuras de cada uno.

Los locos empiezan entonces a interactuar como nunca lo habían hecho antes, como si fuesen un grupo de amigos dispares, sin mucho en común, salvo que son raros, cada uno de su padre y su madre. No es que hagan como que no están locos, al contrario, de alguna manera empiezan a comprenderlo y a aceptarlo.

Pero ahí estará la cordura impuesta, negándose a aceptar que maneras tan radicalmente distintas de ver la realidad puedan tener su propia parcela donde disfrutar libremente sin molestar a nadie.

Y no, como decía al principio, no serán las instituciones en si las que opriman a nuestro simpático grupo de antihéroes. Serán las personas que en ellas están las que borrachas de poder quieran eliminar la amenaza que suponen para sus realidades y el poder que en ellas tienen. La enfermera jefe cabrona.

Alucinante el reparto de esta gran película dirigida por Milos Forman basada en una novela homónima. Producida por Michael Douglas y con música de Jack Nitzsche.

Sin duda una de las mayores locuras del hombre ha sido querer volar, física y metafóricamente. Ahora cogemos un avión tan tranquilos y nos reímos y envidiamos a los que están reservando billetes para el primer tour espacial pero hace unos siglos te podían quemar en la hoguera tan sólo por plantearlo.

Curiosamente la cosa no ha cambiado mucho y si uno se tira por la ventana al grito de “Nube kinto”, damos por hecho que está loco.

Algo parecido a lo que le pasa al bueno de Matthew Modine en Birdy. Es un chaval que flipa con los pájaros, le encantaría ser uno de ellos; que sus brazos se convirtieran en alas y emprender el vuelo…

Al principio de manera “sana” pero en la guerra del Vietnam(de la que ya hablé aquí) le dan el empujoncito que le faltaba para quedarse loco del todo y ya directamente se cree un pájaro.

Me quedé muy impactado de niño viendo a Modine sentado en cuclillas, como si fuera un pájaro… Solo le faltaba piar.

Su coleguita de toda la vida, Nicolas Cage, experto en la locura de su amigo, tratará de acercarlo de vuelta a la realidad. Bueno, acercarlo a lo cerca que estaba antes.

Una película inquietante de Alan Parker y con música de Peter Gabriel.

Todos tenemos nuestro punto de vista y somos incapaces de ver las cosas de otra manera, aunque nos creamos que si. Para realmente comprender un poco la realidad, para tener una visión más amplia, debemos aceptar que estamos equivocados.

O que nos empujen de nuestra atalaya de cristal que es lo que le pasa al grandísimo Jeff Bridges en la obra maestra el Rey pescador de Terry Gilliam con el también magnifico Robin Williams y producida por Debra Hill.

El bueno de Jeff es un locutor/showman de éxito que vive como Dios y como tal, le dice a la gente qué debe o no debe hacer a través de su micrófono.

Todo va bien hasta que un oyente que llama coge y mata a balazos a todos los que están en una cafetería.

Tres años más tarde, nuestro locutor está en las últimas y al ir a intentar suicidarse es atacado por unos maleantes pero salvado por un vagabundo loco de remate.

El loco le cuenta una locura de historia(basada en la leyenda artúrica del Rey Pescador)y nuestro prota descubre que el vagabundo está allí por lo que pasó hace tres años, así que se siente obligado a seguirle en cierta medida el juego y ayudarle en todo lo posible.

Descubrirá que para verdaderamente ayudarle, tendrá que creer en su locura.

Una película magistral.

Y es que la mayoría de la veces los locos simplemente necesitan vivir o expresarse de acuerdo a su locura y que no le den mayor importancia. Es lo que le pasa a Mel Gibson en El castor.

Al bueno de Mel, incapaz de salvar su empresa de juguetes ni de conectar con su familia, lo echa de casa su mujer(Jodie Foster, que además dirige la peli) y termina de zambullirse en una depresión de aupa. Se deja arropar por la desidia y deja de hacer nada, ni siquiera hablar.

En una de estas, encuentra en un bidón de basura un títere de castor(como el que tiene la hija de Bruce Willis en El último boyscout) y siente algo mágico al meterle la mano por detrás. Se habla a sí mismo a través del castor y se da cuenta de que se da buenos consejos, así que decide hablar a través del castor siempre.

Y el tío recupera a su familia(menos a su hijo mayor) y consigue reflotar la empresa.

Pero a pesar de todo, parece que eso del castor no es muy normal y tratarán de “curarlo”. Malditos.

Todos estamos como cabras. Quizás unos más que otros pero en esto como en otras muchas cosas, la cantidad no importa, si no la calidad.

Y calidad es lo que tiene el prota de Goats; un chaval rodeado de locos que quizás, acostumbrado desde pequeño, se toma las locuras con normalidad. Un chico rebosante de cordura pero no por tenerla en sí, si no porque acepta que todos estamos locos.

Gran personaje el de David Duchovny. De mayor quiero ser como él.

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Naci, creci y ahora estoy aqui.

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  • Jesus Herrera

    Solo he visto la del Rey Pescador… ¡peliculon!. La de Alguien volo sobre el nido del Cuco, creo que la vi de chico y no la recuerdo muy bien, habra que verla, como las demas. Muy buen articulo, como siempre! :p

    • Yeahhh!! Pues las dos ultimas tienes que verlas, te partes, son buenisimas.

  • Jacobo Ríos

    Que mala la de El Castor, Gibson está acabado, las demás creo que solo el nido del cuco, sea como sea te doy las gracias por no mencionar a Jim Carrey en El del Cable

    • Jajaja, es que la de El del cable…. A mi me gusto, aunque no la meteria en este saco.

      Pues la de El Castor a mi me encanto, me ha dado muchas ideas de futuro.

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